MENTIRA 44: En la Iglesia Primitiva había una Unidad preciosa y nunca hubo conflictos, ni discusiones entre los primeros creyentes

En la llamada Iglesia primitiva Dios hacía milagros maravillosos, PERO curiosamente, los primeros creyentes NO creían que Jesucristo era para los gentiles, la teología de los primeros creyentes ESTABA MEZCLADA CON LA LEY DE MOISÉS, o mejor dicho, enraizada en la Ley, esto es algo comprensible porque la Ley había sido dada a los judíos y tenía mucho valor entre el Pueblo de Israel, por eso, en un principio, los primeros creyentes creían que el Mesías era de su propiedad . . . fue en Hechos 11:18 (ya habían pasado varios años desde la muerte y resurrección de Cristo) cuando descubren que también la salvación en Cristo era para los gentiles:

“¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!”

La Iglesia Primitiva estaba solamente compuesta de judíos, por eso, iban a sus sinagogas, guardaban el Shabat, tenían una dieta kosher, iban al Templo a orar, etc, etc:

“Pedro y Juan subían juntos AL TEMPLO a la hora novena, la de la oración.”
Hechos 3:1

“Porque si en vuestra SINAGOGA entra un hombre con anillo de oro, con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso . . .”
Santiago 2:2 – La Biblia Textual

Cuando un ángel le dice a Pedro: “Levántate, Pedro, mata y come”, Pedro le contesta en Hechos 10:14 lo siguiente:

“Señor, NO; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás.”

Pedro le dice al ángel que NO puede comer porque guarda la Ley de Moisés, ¿qué nos muestra todo esto? Que hubo un periodo de transición entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto, un periodo de mucho debate y contienda entre creyentes, sin embargo, Dios se movía de una forma sobrenatural y extraordinaria en ellos y a través de ellos, por tanto, un creyente NO necesita tener una teología perfecta para que Dios le use poderosamente.

Pablo fue el que recibió la TOTAL revelación de lo que es el Nuevo Pacto, Jesús le enseñó directamente cuando se le apareció en varias ocasiones:

“Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas EN QUE ME APARECERÉ A TI”
Hechos 26:15 y 16

Por eso, Pablo, defendiendo el Evangelio de la Gracia y de la Fe que predica, afirma lo siguiente:

“. . . os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, NO es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.”
Gálatas 1:11 y 12

El Evangelio que Pablo recibió y predicaba NO lo había recibido de ningún hombre, de hecho, Pablo encontró oposición de la propia Iglesia de Jerusalén. Fíjate la indignación que tenía Pablo cuando habla de Juan, de Santiago y de Pedro:

“Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas), a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron.”
Gálatas 2:6

La Biblia Textual lo ha traducido de esta forma:

“Pero de los que parecían ser algo (lo que eran, no me importa, Dios no hace acepción de personas), a mí ciertamente, los de reputación, nada me impartieron.”

Los que tenían reputación de ser algo (Santiago, Juan y Pedro) a Pablo NO LE ENSEÑARON NADA, NI LE IMPARTIERON NADA. Fue Pablo quien les predicó el Evangelio que llevaba a los gentiles, pero ellos NO conocían este Evangelio de la Gracia en su totalidad, por eso, para Pablo, estos que tenían reputación, que parecían ser algo, NO le enseñaron ABSOLUTAMENTE NADA. Es gracioso lo que le dicen a Pablo:

“y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuése-mos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.”
Gálatas 2:9

Cada vez que leo este versículo me saca una sonrisa, le dicen a Pablo: “OK OK reconocemos la gracia de Dios en tu vida, reconocemos que Dios te está usando entre los gentiles, sigue así hermano, estamos contigo, PERO . . . deja a los judíos para nosotros.” . . . y como tú podrás comprobar, Pablo NO les hace caso porque Pablo siguió yendo a las sinagogas a predicar el Evangelio.

Más adelante, Pablo nos cuenta algo MUY interesante:

“Pero cuando Cefas fue a Antioquía, me opuse a él cara a cara, porque era de condenar. Porque antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?”
Gálatas 2:12-14

Pablo, Pablo, para el carro, tú nos has enseñado que en Cristo ya NO hay condenación, entonces, ¿Por qué dices ahora que Pedro era de condenar?” . . . Porque Pedro se vuelve a someter a la Ley de Moisés y los que vuelven a la Ley, lo único que pueden encontrar es condenación. “Querido Pedro, ¿Quieres apartarte de los gentiles? ¿Quieres seguir las leyes dietéticas de la Ley? Muy bien, Pedro, pero recuerda que si te sometes a la Ley, la Ley será la que te condene, si quieres ser condenado, adelante, vive ese tipo de vida.” . . . por eso, Pedro era de condenar por volver a la Ley sabiendo que es un yugo que nos aplasta y que nadie ha podido llevar (Pedro mismo dijo estas palabras en Hechos 15:10)

Entonces . . .  

¿Qué pasó cuando vinieron algunos hermanos de parte de JACOBO (Santiago)? ¿Por qué se apartaron de los creyentes gentiles? PORQUE LA IGLESIA DE JERUSALÉN GUARDABA LA LEY DE MOISÉS, PERO PABLO ¡NO! Sin embargo, Pedro al ver los que vinieron de parte de Jacobo decidió apartarse de sus hermanos gentiles y en su hipocresía, Bernabé también se apartó, por eso, Pablo se indigna porque NO andaban en la VERDAD DEL EVANGELIO, hermano, nosotros andamos EN LA VERDAD DEL EVANGELIO, no en la Ley de Moisés, Pablo le confronta a Pedro delante de todos diciéndole (estoy parafraseando):

“Tú eres judío, pero no vives como judío, entonces ¿qué estás haciendo ahora apartándote de tus hermanos gentiles y dando a entender que los gentiles son hermanos de segunda categoría y que necesitan la Ley de Moisés?”

Recordemos que Pablo enseña que en CRISTO no hay judío, ni hay gentil, ni hay esclavo, ni hay libre, ni hay hombre, ni mujer, ya no hay diferencias entre nosotros porque somos UNO en Cristo, pero Pedro, que tenía reputación de ser algo, cuando vienen los hermanos judíos de parte de Jacobo, el líder de Jerusalén, se aparta de la verdad del Evangelio.

Yo sé que esto NO se enseña, de hecho, se enseña todo lo contrario, se enseña que había unidad en la Iglesia Primitiva, pero esto NO es verdad, hubo mucha polémica, mucha discusión, mucho debate, sin embargo, a pesar de sus diferencias, Dios hacía milagros entre y a través de Su Pueblo amado.

Termino recordando algo importante: el libro de Hechos de los Apóstoles NO es un libro doctrinal, es decir, NO podemos sacar doctrinas de dicho libro, es un libro histórico donde podemos ver la humanidad de los apóstoles, el precio que tuvieron que pagar para poder entender el Nuevo Pacto y el Evangelio de la Gracia de Dios.

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