MENTIRA 28: Si pecamos voluntariamente, Dios NO nos va a perdonar

“si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”
Hebreos 10:26

Algunos predicadores enseñan que si el cristiano peca voluntariamente, entonces ya NO hay más sacrificio por los pecados, por tanto, no podrá ser perdonado. Gracias a Dios que cuando el cristiano peca, lo hace porque hay un asesino apuntándole con una pistola en la cabeza . . . bueno . . . fuera de bromas . . . todos pecamos voluntariamente, ¡todos! entonces ¿de qué está hablando el escritor de la carta a los hebreos?

“si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”
Hebreos 10:26

Este versículo NO va dirigido a los creyentes en Jesucristo, va dirigido a los judíos que habían escuchado el mensaje del Evangelio y estaban pensando volver al Antiguo Pacto, estaban pensando volver a la Ley de Moisés “después de haber recibido el conocimiento de la verdad”. En la carta a los hebreos desobedecer es sinónimo de NO creer en Jesucristo y obedecer es sinónimo de creer en Jesucristo, por tanto, este versículo podría ser parafraseado de la siguiente forma:

“Si después de haber recibido el conocimiento de Jesucristo (la verdad) decides NO creer en él, ENTONCES YA NO QUEDA MÁS SACRIFICIO POR LOS PECADOS”.

Creo que ahora está mucho más claro ¿verdad? Si no tenían a Cristo, entonces no había cordero para ellos, ya no había más sacrificios por sus pecados y ¿Cómo podrían ser perdonados si “SIN DERRAMAMIENTO DE SANGRE NO HAY PERDÓN”? Por tanto, si decidían NO creer en Jesucristo esto es lo que les quedaría:

“una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.”
Hebreos 10:27

Por eso, el escritor de la carta a los hebreos sigue diciendo que si el que viola la Ley de Moisés debe morir, cuánto más castigo merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, considere inmunda la sangre de Cristo e hiciere afrenta al espíritu de gracia.

Termino diciendo que después de la muerte de Jesucristo, se seguían haciendo sacrificios en el Templo de Jerusalén, pero aunque todavía se seguía derramando la sangre de los animales, esa sangre NO era válida delante de Dios porque Jesús fue el último sacrificio, la ofrenda definitiva hecha una vez y para siempre, al final, como todos sabemos, el Templo fe destruido y la gloria de Israel se desvaneció, el sol no resplandeció sobre Jerusalén, la luna no dio su resplandor y todas las estrellas de Israel cayeron.

© 2019 Ministerio Luz a las Naciones

We use cookies on our website. Some of them are essential for the operation of the site, while others help us to improve this site and the user experience (tracking cookies). You can decide for yourself whether you want to allow cookies or not. Please note that if you reject them, you may not be able to use all the functionalities of the site.