MENTIRA 7: Cuando somos cristianos, nos convertimos en siervos y esclavos.

La Religión nos quiere hacer creer que Dios necesita siervos y esclavos, tristemente, los que viven con esta mentalidad, viven en temor porque nunca saben si han hecho lo suficiente para su Señor y Amo, nunca saben si Dios está contento con ellos, nunca saben si sus pecados pesan menos que sus buenas obras, nunca saben si serán recompensados o serán castigados. Vivir con una mentalidad de siervo es vivir en esclavitud y vivir en temor.

“Pues NO habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡ABBA, PADRE!”
Romanos 8:15

Dios nos creó por amor y nos salvó por amor, no somos salvos para poder servirle, somos salvos para poder conocerle, para poder amarle, para poder tener una relación íntima y personal con nuestro Dios basada en el amor.

“Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y ESO SOMOS.”
I Juan 3:1

Somos hijas de Dios e hijos de Dios, somos su familia, somos su Pueblo, cuando somos conscientes de esta realidad, vivimos en confianza y en paz, vivimos confiados y seguros en la Casa del Padre.

El cristiano ha sido llamado a libertad, no a esclavitud, por tanto, cuando ponemos nuestra fe y confianza en Jesucristo, nos convertimos en hijos de Dios, por eso, ahora clamamos ABBA (Papá), PADRE.

“Por tanto, ya NO eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Dios.”
Gálatas 4:7

Ya NO somos esclavos, ahora SOMOS HIJOS, ahora SOMOS LIBRES.

“pues todos sois HIJOS DE DIOS POR LA FE en CRISTO JESÚS”
Gálatas 3:26

“Para libertad fue que Cristo nos hizo libres”
Gálatas 5:1a

Jesús NO llamó a sus seguidores “siervos”, él los llamó “amigos”:

“Ya NO os llamaré SIERVOS, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado AMIGOS, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.”
Juan 15:15

Jesús también llamó a sus seguidores “mis hermanos”.

“No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas vé A MIS HERMANOS, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.”
Juan 20:17

Los que tienen mentalidad de siervo / esclavo:

1. Viven en temor.
2. No tienen libertad.
3. Intentan ganarse las bendiciones de Dios.
4. Ven a Dios como el Dueño y el Amo.
5. Sus motivaciones son la recompensa y el castigo.
6. Tienen un espíritu de esclavitud.
7. Obsesionados con lo que todavía tienen y/o no tienen que hacer.
8. Su valor radica en lo que hacen.
9. Temen a Dios.
10. Viven con amargura.

Los que saben que son hijos de Dios:

1. Viven en amor.
2. Son verdaderamente libres.
3. Disfrutan de las bendiciones del Padre.
4. Ven a Dios como un Padre y un Amigo.
5. Son motivados por el amor y la gratitud.
6. Tienen un espíritu de adopción.
7. Están agradecidos por lo que son y tienen en Cristo.
8. Su valor radica en lo que son.
9. Aman a Dios.
10. Viven con alegría.

NOTA IMPORTANTE: La libertad es lo contrario a la esclavitud, si eres esclavo, entonces no eres libre y si eres libre, entonces no eres esclavo, pero ¿cómo es posible que Pablo nos diga que somos libres y al mismo tiempo afirme que somos “esclavos de Cristo”? El mismo Pablo afirma que él es siervo / esclavo de Cristo:

“Pablo, esclavo / siervo (griego: doulos) de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios”
Romanos 1:1

“Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería esclavo / siervo (griego: doulos) de Cristo.”
Gálatas 1:10

Repito la pregunta: ¿cómo es posible que Pablo nos diga que somos libres y al mismo tiempo afirme que somos “esclavos / siervos de Cristo”? La respuesta es que en nuestra completa libertad y por amor, nosotros tomamos la decisión de ser SUS ESCLAVOS / SIERVOS. De esta forma, podemos ser libres y al mismo tiempo ser esclavos / siervos, podemos ser hijos y al mismo tiempo ser instrumentos en sus manos, siervos por amor.

No solamente Pablo era esclavo / siervo de Cristo, también en su completa libertad y por amor, se hizo esclavo de los hombres ¿Para qué? Para poder ganarles para Cristo.

“Porque aunque soy LIBRE de todos, de todos me he hecho ESCLAVO (gr. douloo) para ganar al mayor número posible. A los judíos me hice como judío, para ganar a los judíos; a los que están bajo la ley, como bajo la ley (aunque yo no estoy bajo la ley) para ganar a los que están bajo la ley; a los que están sin ley, como sin ley (aunque no estoy sin la ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo) para ganar a los que están sin ley. A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles; a todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos. Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe de él.”
I Corintios 9:19-23

Solamente el amor de un hombre libre tiene valor y solamente el servicio de un hombre libre tiene valor. El amor verdadero solamente puede darse cuando hay libertad, cuando tenemos la libertad para elegir si amar o no amar, si servir o no servir. En el Antiguo Pacto cuando un esclavo era liberado, si el esclavo amaba a su amo, podía decidir seguir sirviéndole, en este caso, era un esclavo por amor, en su nueva libertad podía permanecer con su amo sirviéndole por amor.

“Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre;”
Éxodo 21:5

Si amamos a Dios porque queremos obedecer un mandamiento, entonces dudo de ese amor porque el amor genuino surge de la libertad, entonces ¿Por qué amamos a Dios? ¿Por un mandamiento? ¿Por temor? ¿Para recibir una recompensa? ¡NO! Nosotros le amamos porque Él nos amó primero, nosotros le amamos a Él porque en la medida que le conocemos, no podemos hacer otra cosa, sino amarle; el amor real y verdadero no surge de la esclavitud, solamente puede surgir de la libertad, por eso, Adán y Eva eran completamente libres, libres para amarle y libres para rechazarle, libres para obedecerle y libres para no obedecerle.

Si entendemos esto, entenderemos por qué nuestro Señor Jesús nos dice que si hacemos lo que nos piden, somos siervos inútiles, ¿qué recompensa vamos a tener haciendo algo que nos han dicho que tenemos que hacer? Muchos viven sus vidas centrados en lo que hacen por Dios, estudian los mandamientos y los intentan cumplir, la única recompensa que tendrán, será el poder escuchar las palabras de nuestro Señor: “Siervos inútiles sois”, si es eso lo que quieres escuchar, te animo a que sigas intentando guardar la Torá y los cientos de mandamientos que encontramos en ella. Sin embargo, hoy en día, podemos disfrutar de una nueva relación con Dios donde nuestras vidas NO están basadas en el estudio, ni en el cumplimiento de una serie de normas, estatutos, decretos, mandamientos . . . ahora nuestras vidas están basadas en nuestro Dios, están basadas en lo que Él ha hecho por nosotros, vidas que buscan tener una mayor intimidad con Él, vidas que anhelan conocerle más, poder oír su voz y seguir disfrutando de lo que Él nos ha dado gratuitamente.

Un esclavo / siervo vive en temor, ¿he orado hoy lo suficiente? ¿estoy evangelizando a suficientes personas? ¿he confesado todos mis pecados o me falta alguno? . . . ¡qué diferente es la vida de un hijo! Un hijo ama y en el amor NO hay temor, el amor de Dios es perfecto para cada uno de nosotros y ese amor ha echado fuera todo temor de nuestros corazones, por eso, no tenemos temor de ningún castigo.

“En el amor NO hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.”
I Juan 4:18

Dios quiere que vivamos como sus hijas amadas y sus hijos amados porque eso es lo que somos (I Jn. 3:1).

“No seas como el caballo o como el mulo, que no tienen entendimiento; cuyos arreos incluyen brida y freno para sujetarlos, porque si no, no se acercan a ti.”
Salmo 32:9

Dios no quiere que nos acerquemos a Él porque hay una brida y un freno (la Ley y los mandamientos), Dios quiere que nos acerquemos a Él porque Él nos ama muchísimo, porque Él nos anhela, porque Él quiere que le conozcamos y que tengamos una relación de amistad con Él basada en la libertad y en el amor.

“Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud (gr. douleia) para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”
Romanos 8:15

Aunque hemos decidido ser esclavos / siervos de Cristo y servir a nuestro Padre Celestial por amor, debemos entender que nuestra identidad, lo que nosotros somos es: HIJAS E HIJOS DE DIOS, nuestro servicio nunca debe estar por encima de nuestra relación con Él, Dios es nuestro Padre, nuestro Abba y el poder entender y experimentar su amor, el poder entender y experimentar su gracia, el poder ser completamente libres, hace que queramos vivir nuestras vidas haciendo su voluntad, permitiendo que el Espíritu Santo nos transforme y llevando fruto de justicia y santidad para la gloria de Su Nombre.

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.”
Gálatas 5:13

Hemos sido llamados a libertad, el Hijo nos hizo libres, SÍ, verdaderamente libres, por eso, Pablo enfatiza que YA NO SOMOS ESCLAVOS, ahora somos hijos y como somos hijos, también somos herederos:

“Por tanto, ya NO eres esclavo (gr. doulos), sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Dios.”
Gálatas 4:7

Cuando Dios nos mira, Él NO nos ve como siervos, ni como esclavos, en primer lugar, porque Él NO necesita ni nuestro servicio, ni nuestras obras (Sal. 50:12; Hch. 17:24 y 25; Job 35:6 y 7), ¡nosotros somos los que le necesitamos! . . . cuando Él nos mira ve a sus hijas amadas y ve a sus hijos amados, Él prefirió tenerte a ti en su familia, sabiendo que el tenerte a ti, le costaría la vida de su propio Hijo Jesús, si Jesús NO hubiese muerto, ni resucitado por nosotros, nosotros no podríamos tener el perdón, la libertad, la vida, ni podríamos pertenecer a la Familia de Dios, pero gracias a Él, somos su Pueblo, somos sus hijas e hijos, esta es nuestra identidad, ¡vivamos en esta realidad!

“Pues NO habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡ABBA, PADRE!”
Romanos 8:15

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