MENTIRA 5: Cuando pecamos, Dios nos castiga.

Esta mentira es muy común en todas las Religiones: “Si te portas mal, Dios te castigará”, pero ¿es verdad que Dios nos castiga cuando pecamos? . . . y si es verdad que Dios nos castiga cuando pecamos, ¿con qué nos castiga?

La Biblia es muy clara: la paga del pecado es la MUERTE. La paga del pecado NO es la gripe, no es la leucemia, no es la pobreza, no es la escasez, no es estar sin trabajo . . . la paga del pecado es la muerte, PERO la buena noticia es que alguien murió por nuestros pecados, por TODOS nuestros pecados, JESUCRISTO y nosotros al estar en Cristo también hemos muerto con él, por eso, Pablo dice que con Cristo fuimos crucificados.

Jesús murió por nuestros pecados y llevó nuestro castigo para que nosotros pudiésemos tener perdón y tener una nueva vida, por eso, cuando pecamos NO morimos, porque Él ya murió; cuando pecamos, NO somos castigados porque él ya lo fue . . .

“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
Isaías 53:4 y 5

Ahora bien, ¿Dios nos corrige? Por supuesto que sí, ¿Dios nos instruye? Por supuesto que sí, ¿Dios nos enseña? Por supuesto que sí, ¿Dios nos disciplina? Por supuesto que sí, ¿Cómo? Por medio de Su Espíritu y de Su Palabra.

Entonces, ¿Cómo interpretamos Hebreos 12:5 y 6?

“Hijo mío, no menosprecies la disciplina (gr. paideia) del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; Porque el Señor al que ama, disciplina (gr. paideúo), Y azota (en griego: golpear con un látigo) a todo el que recibe por hijo.”
Hebreos 12:5 y 6

Cuando pensamos en la disciplina de Dios (la palabra griega “paideia” significa “educación”, “entrenamiento” y/o “instrucción”), solemos pensar que está hablando del castigo cuando pecamos, sin embargo, la disciplina NO tiene que ver con nuestro pecado cometido, en primer lugar, el versículo dice “el Señor al que ama, disciplina”, por tanto, la disciplina surge del amor de Dios y en segundo lugar, el Señor NO nos disciplina porque está enfadado con nosotros, él nos disciplina porque somos sus hijos amados, entonces ¿Qué quiere decir “disciplina”?

La palabra griega para DISCIPLINAR es PAIDEÚO y según el Diccionario Strong quiere decir: “ENTRENAR A UN NIÑO”, el Diccionario Vine nos dice que dicha palabra significa: “INSTRUIR A NIÑOS”. Veamos algunos versículos donde aparece la palabra PAIDEÚO y cómo ha sido traducida:

“Y FUE ENSEÑADO (griego: paideúo) Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras.”
Hechos 7:22

“Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, INSTRUIDO (griego: pideúo) a los pies de Gamaliel”
Hechos 22:3

“ENSEÑÁNDONOS (griego: paideúo), que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente”
Tito 2:12

“el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre CORRIJA (griego: paideúo) a los que se oponen”
II Timoteo 2:24 y 25a

No me cabe la menor duda que cuando esta palabra es usada en Hebreos 12:6 (esta misma palabra “paideúo” aparece en Ap. 3:19), se refiere a entrenar, corregir, instruir y/o enseñar, por tanto, el Señor al que ama enseña, corrige, entrena, instruye . . . ¿No necesitan nuestros hijos ser instruidos? Claro que sí, de igual forma, nosotros siendo hijas e hijos de Dios necesitamos ser enseñados e instruidos por Él y por medio del Espíritu Santo y Su Palabra, Él nos disciplina, ¿No estamos en una carrera? ¿Necesitan disciplina los corredores? Por supuesto que sí, y de igual forma, nosotros somos disciplinados por el Señor para que podamos estar firmes en el día malo. El Señor nos disciplina para prepararnos y capacitarnos.

¿Y qué hay de la segunda parte del versículo 6: “Y azota a todo el que recibe por hijo”? Sinceramente no estoy muy seguro, pero lo que está claro es que los azotes en la época de Jesús, eran para los criminales y para los malvados, por tanto, los azotes NO pueden ser para las hijas y para los hijos de Dios, si Dios nos azota, él nos estaría tratando como criminales, es curioso lo que leemos en Proverbios 26:3 “el látigo es para el caballo”, por tanto, yo no creo que Dios nos trate como a caballos usando el látigo.

La disciplina y los “azotes” que recibimos NO son porque hemos pecado, la disciplina y los “azotes” son para prepararnos para la carrera, para la batalla, para el futuro. Creer que Dios está contando las veces que pecamos para que cuando se canse de nosotros, nos pueda castigar con el látigo de la enfermedad o del dolor o de la escasez, es creer en un Dios airado y castigador, gracias a Dios que ahora Dios NO tiene en cuenta nuestro pecado, ni lo recuerda, esto es el Nuevo Pacto.

“Porque seré propicio a sus injusticias, Y NUNCA más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.”
Hebreos 8:12

¿Creemos que cuando pecamos Dios recuerda nuestro pecado? En el Nuevo Pacto, Dios ya NO recuerda nuestros pecados, ni los tiene en cuenta, Dios es amor y el amor NO guarda rencor (I Co. 13:5).

Voy a intentar dar una respuesta a la parte del versículo que dice: “Y azota a todo el que recibe por hijo”, yo creo que la carta a los Hebreos se escribió en hebreo, por tanto, alguien tuvo que traducirla al griego, posiblemente el traductor usó otro manuscrito y, por eso, puso la palabra “AZOTA”. La cita del libro de Hebreos viene de PROVERBIOS 3:12 y lo más curioso es que dice:

“porque el SEÑOR a quien ama REPRENDE, como un padre al hijo en quien se deleita.”
LA BIBLIA DE LAS AMÉRICAS

“Porque el Señor DISCIPLINA a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido.”
NUEVA VERSIÓN INTERNACIONAL 1999

“El Señor CORRIGE al que ama como lo hace el padre con su hijo amado.”
REINA VALERA CONTEMPORANEA

En estas versiones encontramos “el Señor a quien ama reprende / disciplina / corrige”, ¿por qué cuando el escritor de Hebreos hace referencia a este versículo cambió la palabra? Creo que el traductor tuvo otro manuscrito y, por eso, citó Proverbios usando la palabra AZOTAR (golpear con un látigo).

Como hemos podido comprobar, la cita en Proverbios a la que se refiere el libro de Hebreos (12:5 Y 6) nos dice que el Señor nos corrige, nos reprende y nos disciplina, el Señor, como nos ama tanto, sabe que necesitamos cambiar, aprender y desaprender para que podamos participar de su vida, de su justicia y de su santidad, por eso, Él en su amor nos disciplina y nos trata como lo que somos: hijas amadas e hijos amados.

Dios NO azota con un látigo, de eso se encargaban los romanos y los judíos (Mt. 10:17; Mc. 10:34; Hch. 22:24), Dios ha venido a darnos una vida nueva basada en la fe, en la gracia, en la misericordia y en el amor, si alguien quiere meternos temor, esa persona no ha conocido el amor de Dios porque el perfecto amor de Dios echa fuera todo temor de nuestra vida. YA NO hay temor, YA NO hay castigo, YA NO hay condenación:

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.”
I Juan 4:18

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.”
Romanos 8:1

© 2019 Ministerio Luz a las Naciones

We use cookies on our website. Some of them are essential for the operation of the site, while others help us to improve this site and the user experience (tracking cookies). You can decide for yourself whether you want to allow cookies or not. Please note that if you reject them, you may not be able to use all the functionalities of the site.