Nuestro Mundo Interior

Todos nosotros vivimos en un mundo exterior donde se desarrolla nuestra vida pública y en un mundo interior donde se desarrolla nuestra vida espiritual.

Debemos tener en cuenta que nuestro mundo interior es más importante que nuestro mundo exterior, esto quiere decir que nuestra vida espiritual es más importante que nuestra vida pública.

Nuestra vida espiritual es la que da solidez, firmeza y estabilidad a nuestro mundo público, PERO si descuidamos nuestro mundo interior, toda nuestra vida se puede venir abajo.

Debemos recordar que la fortaleza y el poder para vencer cualquier tipo de presión externa proceden de nuestro mundo interior.

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”
Proverbios 4:23

El guardar y proteger nuestro corazón debe ser nuestra prioridad.

“Sobre toda cosa guardada . . .”

De nuestro corazón brota la fe, brota la paz, brota la esperanza, brota la fortaleza, brota la vida . . .

En el desierto Juan el Bautista fue preparado espiritualmente. Su mundo interior fue formado y edificado en el desierto. También Moisés tuvo que pasar un periodo de su vida en el desierto edificando su mundo interior antes de poder presentarse ante el Faraón y liberar al Pueblo de Israel.

Yeshua HaMashiaj (Jesucristo) antes de iniciar su ministerio público pasó 40 días en el desierto fortaleciéndose en Dios y preparando su corazón para llevar a cabo los planes de Dios.

Pablo tuvo que pasar un tiempo en el desierto antes de poder comenzar su ministerio apostólico.

Muchas veces el Eterno nos lleva al desierto porque el ruido de la ciudad no nos deja oír el susurro de la voz de Dios. El desierto es un buen lugar para ser fortalecidos y edificados en nuestro interior.

“Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él. Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo. Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él. El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.”
Juan 3:26-30

En estos versículos podemos ver que Juan había guardado su corazón porque:

  • No se altera cuando sus discípulos le dicen que la gente no le sigue.
  • Se consideraba un mayordomo y lo reconoce.
  • Conoce su identidad. El ha sido enviado, es el amigo del novio.

Si guardamos nuestro mundo interior y no descuidamos nuestra vida espiritual vamos a ser personas que:

  • Entienden su verdadera identidad y sus limitaciones.
  • Entienden que la satisfacción más grande en esta vida es estar con Dios y conocerle.
  • Entienden que el Espíritu de Dios debe dirigir sus vidas.
  • Entienden que deben tener una buena relación con Dios.