Estudio de la Fe - Segunda Parte

HEBREOS 11:1

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”
Versión Reina Valera 1960

Veamos otras versiones:

“ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven.”
Versión Reina Valera 1909

“La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven.”
Biblia de Jerusalén

“Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.”
Nueva Versión Internacional

“Tener fe es tener la plena seguridad de recibir aquello que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos.”
Dios habla hoy

“Ahora, la fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la evidencia de las cosas que no se ven.”
King James Versión

“Ahora, la fe es la sustanciación (dar sustancia) de las cosas que se esperan, la convicción de las cosas que no vemos.”
Darby

Como podemos comprobar no ha sido fácil para los traductores buscar una traducción satisfactoria para la palabra fe, por eso unas versiones dicen que la fe es la sustancia, otras dicen la sustanciación, otras la certeza, otras la garantía . . . creo que debe ser muy difícil expresar con palabras principios y realidades espirituales con un vocabulario tan limitado como el nuestro, vamos ahora a ir al griego para que podamos captar todo lo que la fe es . . .

“Es, pues, la fe la HUPOSTASIS de lo que se espera, la ELENGCHOS de lo que no se ve.”
Versión Reina Valera 1960

La palabra HUPOSTASIS aparece dos veces más en el libro de Hebreos, veamos:

“. . . el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia (hupostasis) . . .”
Hebreos 1:3

“Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza (hupostasis) del principio.”
Hebreos 3:14

Teniendo en cuenta que la palabra HUPOSTASIS no es un nombre, la mejor traducción sería la de DARBY:

“Ahora, la fe es la sustanciación (dar sustancia) de las cosas que se esperan . . .”

La fe da sustancia a las cosas que se esperan, esto implica un proceso (sustanciación), la fe no es algo estático, es algo dinámico, es el proceso de dar sustancia en el mundo físico a las cosas que esperamos.

La fe es un proceso, es una posición, cuando Pedro caminó sobre el agua su fe se estaba ejercitando, su fe daba sustancia a lo que hacía, pero cuando dudó empezó a hundirse, si la fe fuese una sustancia no habría desaparecido tan deprisa, pero la fe es una posición y no se requiere mucho tiempo para pasar de una posición de fe a una posición de duda donde nos hundimos y nuestra fe deja de dar sustancia a lo que creemos y esperamos.

Una persona que tiene mucha fe hoy puede perderla mañana porque la fe es una posición en la cual debemos afirmarnos cada día.

“Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”
Mateo 14:28-31

Cuando Pedro puso sus ojos en el fuerte viento su posición cambió y empezó a hundirse. La fe no mira el viento, no mira el mundo que nos rodea, la fe nos coloca en una posición donde no miramos más lo que nos rodea sino que miramos el mundo espiritual. Por eso es muy importante que confesemos lo que creemos y no lo que vemos.

La segunda palabra que encontramos en Hebreos 11:1 es ELENGCHOS, veamos:

“Es, pues, la fe la HUPOSTASIS de lo que se espera, la ELENGCHOS de lo que no se ve.”

Esta palabra es un nombre y el verbo correspondiente a esta palabra es ELENGCHO. Esta palabra no solo nos habla de una evidencia o de una convicción, esta palabra implica una amonestación, una reprobación o una reprensión.

Cuando amonestamos a alguien le damos una evidencia para probar que está equivocado. Veamos un pasaje donde aparece la palabra ELENGCHOS:

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir (elengchos), para corregir, para instruir en justicia.”
II Timoteo 3:16

Veamos cómo traduce este versículo La Biblia de las Américas:

“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender (elengchos), para corregir, para instruir en justicia.”

Cuando reprendemos a alguien le damos evidencia de que lo que está haciendo está mal, por tanto la palabra ELENGCHOS no solamente implica dar una evidencia sino que implica el derribar todo lo que no es correcto.

Veamos otros versículos donde aparece la palabra ELENGCHOS:

“. . . retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer (elengchos) a los que contradicen.”
Tito 1:9

“reteniendo la palabra fiel que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrina y refutar (elengchos) a los que contradicen.” (LBLA)
Tito 1:9

“Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos (elengchos) duramente, para que sean sanos en la fe.”
Tito 1:13

“Esto habla, y exhorta y reprende (elengchos) con toda autoridad. Nadie te menosprecie.”
Tito 2:15

Teniendo en cuenta todo lo que acabamos de ver, veamos una vez más la definición bíblica de la fe:

“Es, pues, la fe EL PROCESO DE SUSTANCIACION (traer al mundo físico lo que creemos y esperamos) de lo que se espera, la REPRENSIÓN (el mundo espiritual reprende todo lo que ve en el mundo físico para establecer y traer las realidades del mundo espiritual) de lo que no se ve.”
Hebreos 11:1

Hemos dicho que la fe es una posición, ¿cómo podemos saber si estamos en una posición de fe? Por medio de nuestra confesión y de nuestros pensamientos. Si tenemos fe nuestra confesión estará en acuerdo con la Palabra de Dios y nuestra confesión reprenderá las cosas que vemos en el mundo físico. Cuando estamos enfermos y hablamos la Palabra de Dios nuestra confesión de fe se convierte en una reprensión a nuestra enfermedad. Debemos hablar a nuestra montaña, debemos hablar a nuestro problema, debemos hablar a nuestra enfermedad lo que la Palabra de Dios declara.

Cuando miramos al viento nos convertimos en gente de poca fe y nos empezamos a hundir, cuando miramos lo que se ve estamos dejando nuestra posición de fe y nos metemos en una posición de duda, de temor, de incredulidad, una posición que no producirá nada bueno en nuestras vidas.

“Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.”
II Corintios 4:13

“. . . porque por fe andamos, no por vista.”
II Corintios 5:7

Lo contrario de caminar por fe es caminar por vista, caminar por fe es movernos por lo que creemos, caminar por vista es movernos por lo que vemos.

Cuando estamos en una posición de fe miraremos las cosas que se ven y las reprenderemos con las cosas que están en el mundo espiritual y que no se ven.

“Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?”
Marcos 4:37-40

Cuando Jesús se enfrentó con la tempestad no dijo lo que veía, Jesús dijo lo que quería. El reprendió a la tempestad porque no estaba en acuerdo con lo que Jesús podía ver en el mundo espiritual. Los discípulos no pudieron traer la paz y la calma porque no estaban en la posición correcta, no estaban en una posición de fe.

Si vivimos solamente por los sentidos, estaremos atados por las cosas que nos rodean y seremos victimas de nuestras circunstancias, si caminamos por vista (sentidos) no estamos caminando por fe. Los discípulos de Jesús vieron la tempestad y se dejaron llevar por las circunstancias. Si miramos las circunstancias que nos rodean nuestra fe se puede debilitar. Por eso debemos estar firmes mirando al invisible y las cosas que no se ven.

“. . . no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”
II Corintios 4:18

“Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.”
Hebreos 11:27