Cambios que se producen al recibir a Yeshua - Jesús

Algunas veces cuando he compartido el evangelio con alguien, me han dicho: “No quiero cambiar de religión”. Muchas personas piensan que cuando aceptamos a Yeshua y decidimos seguirle, estamos cambiando de religión, antes éramos “católicos romanos” y ahora somos “evangélicos españoles”. Sin embargo, Yeshua NO vino a traernos una nueva religión, Él vino a traernos una NUEVA VIDA, Él vino a restaurar nuestra relación con Dios. Yeshua es el camino que nos lleva al Padre (Jn. 14:6).

En las religiones y, sobre todo, en las sectas, la palabra GRACIA se desconoce por completo. La salvación se consigue por medio de las obras y sacrificios, pero . . . el mensaje bíblico es que Dios nos da la salvación a través del sacrifico y la obra de Su Hijo. Entonces . . .

¿Qué cambia cuando recibimos a Yeshua?

Cambia nuestro corazón

“Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne”
Ezequiel 11:19

Dios nos ha quitado el corazón de piedra, un corazón insensible e indiferente a Dios y nos ha dado un nuevo corazón, un corazón de carne, un corazón sensible a Él.

“De modo que si alguno está en el Mesías, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
II Corintios 5:17

Somos nuevas criaturas con un nuevo corazón y con una nueva vida, ahora nuestro corazón: ama a Dios, siente a Dios, alaba a Dios, adora a Dios, sirve a Dios, obedece a Dios . . .

¿Por qué ya no hacemos lo que solíamos hacer? Porque tenemos otro corazón.

Cambian nuestras palabras

Nuestras palabras son diferentes porque ha cambiado nuestro corazón.

“Porque de la abundancia del corazón habla la boca.”
Mateo 12:34

Cuando NO éramos creyentes, nuestras palabras eran malas porque nuestro corazón era malo, nuestras palabras estaban llenas de duda e incredulidad porque nuestro corazón era incrédulo, sin embargo, ahora hablamos vida porque hemos recibido la vida de Dios en nuestros corazones, hablamos fe porque hemos recibido el espíritu de fe, hablamos palabras llenas de amor porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo.

Cambia nuestro nombre

Dios ya NO nos llama: pecadores, incrédulos, enemigos, extranjeros, tinieblas . . . Dios ahora nos llama: santos, creyentes, amigos, familia, redimidos, luz, sal, hijos . . .

El mundo nos podrá llamar: herejes, fanáticos, frikis, débiles, pobres, derrotados, sectarios . . . pero lo que realmente importa es lo que Dios dice de nosotros . . . y Dios nos llama: hijos, amados, fuertes, vencedores, ministros . . .

“. . . dio a luz Raquel,y hubo trabajo en su parto. Y aconteció, como había trabajo en su parto, que le dijo la partera: No temas, que también tendrás este hijo. Y aconteció que al salírsele el alma (pues murió), llamó su nombre Benoni;mas su padre lo llamó Benjamín.”
Génesis 35:18

En este versículo encontramos un principio: el nombre que pone el Padre, es el nombre que vale. Cuando Raquel dio a luz su segundo hijo, ésta muere, pero antes de morir, le pone el nombre de Benoni, este nombre quiere decir “Hijo de mi pena / dolor / tristeza”, sin embargo, su padre le llamó Benjamín (Hijo de mi diestra). Jacob amaba mucho al segundo hijo de su amada Raquel y no quería que cuando la gente lo llamase “Hijo de mi pena”, su hijo se pudiera sentir culpable de la muerte de su madre o sintiese tristeza recordando lo que pasó. Jacob le dio un nuevo nombre: Hijo de mi diestra.

Por tanto, no importa lo que la gente nos llame, el Padre es el que nos ha puesto el nombre y ese nombre es el que vale.

Cambia nuestra posición

Antes de ser creyentes, éramos pecadores, estábamos en pecado, vivíamos en pecado y lo amábamos. AHORA estamos en el Mesías, vivimos en Él y le amamos a Él.

Antes pertenecíamos al reino y a la potestad de las tinieblas, AHORA pertenecemos al Reino de Dios, al Reino de la Luz.

Antes éramos hijos de desobediencia, AHORA somos hijos de la fe.

Antes éramos hijos de la noche y de las tinieblas, AHORA somos hijos del día y de la Luz.

Cambia nuestro destino

Cuando muramos, los ángeles de Dios nos llevarán a la presencia de Dios y veremos a nuestro amado Señor Yeshua. Pablo dice que cuando nuestro espíritu abandone nuestro cuerpo, estaremos: “ausentes del cuerpo y presentes al Señor” (II Co. 5:6 y 8).

Alguien dijo que a los creyentes nos espera la Tierra del Nunca Jamás:

  • Nunca jamás muerte.
  • Nunca jamás dolor.
  • Nunca jamás lágrimas.
  • Nunca jamás tristeza.

Si hemos aceptado a Yeshua, esta es la Tierra que nos está esperando.

Cambia nuestra canción

Uno de mis maestros me dijo que los sonidos que emite la creación están en una tonalidad menor, el sonido de la lluvia, del mar, del viento . . . las tonalidades menores nos transmiten nostalgia, pena, tristeza, la creación emite este tipo de sonidos porque está sufriendo las consecuencias del pecado.

“Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora . . .”
Romanos 8:22

Sin embargo, Dios ha puesto una nueva canción en nuestro corazón y en una tonalidad mayor, Dios ha cambiado nuestro lamento en baile y nos ha dado una canción de alegría, de gozo, de fe, de victoria . . .

“Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.”
Salmo 40:3

“Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.”
Salmo 30:11