Los ojos de nuestro Yetser

YETSER es la palabra hebrea para "imaginación". La Biblia da mucha importancia a nuestra imaginación. De hecho, aunque no todo lo que imaginamos lo llegamos a hacer, todo lo que hacemos es porque nos lo hemos imaginado primero.

“Y vio el Señor que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.”
Génesis 6:5

La palabra que aquí se ha traducido como “designio” es la palabra YETSER. En otras versiones podemos leer . . .

“Dios vio que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que toda imaginación de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.”

Dios no solamente miró la maldad que se podía ver físicamente, Dios también veía la maldad que había en el interior de los hombres, en toda imaginación de sus pensamientos. Dios sabía que lo que el hombre imagina es lo que el hombre piensa y es lo que termina haciendo.

Por eso, el diablo quiere controlar nuestra imaginación, él sabe que puede destruirnos controlando nuestros pensamientos y nuestra imaginación.

“Y cuando les vinieren muchos males y angustias, entonces este cántico responderá en su cara como testigo, pues será recordado por la boca de sus descendientes; porque yo conozco lo que se proponen de antemano, antes que los introduzca en la tierra que juré darles.”
Deuteronomio 31:21

En otras versiones podemos leer que Dios conoce “su imaginación”, nuestra versión Reina Valera ha traducido la palabra YETSER como “lo que se proponen de antemano”, pero la palabra en hebreo es YETSER, imaginación, la misma palabra que encontramos en el versículo citado de Génesis (6:5).

La Biblia nos muestra muy claramente que lo que hay en nuestra imaginación es lo que finalmente llevaremos a cabo.

En este versículo Dios veía el futuro y veía que su imaginación no era buena, por eso les da un cántico como testigo de la maldad que iban a cometer.

Dios ve nuestra imaginación y entiende lo que se propone hacer.

“Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque el Señor escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.”
I Crónicas 28:9

En este versículo la palabra “intento” es YETSER, hemos visto hasta ahora que la versión Reina Valera ha traducido esta palabra por “designio”, “intento” y “proponerse algo de antemano”.

Dios entiende todo intento, todo designio, toda imaginación del hombre, todo lo que se propone. David estaba mostrando a su hijo Salomón la importancia que tiene nuestro YETSER.

En el siguiente capítulo David ora por el YETSER de su pueblo, reconociendo su gran importancia.

“El Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel nuestros padres, conserva perpetuamente esta voluntad del corazón de tu pueblo, y encamina su corazón a ti.”
I Crónicas 29:18

Aquí la palabra YETSER se ha traducido por “voluntad”, David sabía que si su pueblo mantenía el construir una casa al Señor en su imaginación, esa casa se llevaría a cabo.

Dios le da mucha importancia a nuestro YETSER, no debemos tomarnos a la ligera lo que imaginamos en nuestros corazones, hay un versículo que traduce la palabra YETSER como “algo formado”, veamos:

Cito la Biblia de las Américas porque es mucho más clara que otras versiones que he visto:

“¡Qué equivocación la vuestra! ¿Es acaso el alfarero como el barro, para que lo que está hecho diga a su hacedor: Él no me hizo; o lo que está formado diga al que lo formó: El no tiene entendimiento?”
Isaías 29:16

La palabra hebrea para “lo que está formado” es YETSER. La imaginación se considera como algo que está formado, algo existente, algo real en el mundo espiritual. Nuestro YETSER es la semilla de nuestro futuro, el YETSER es algo que se forma en nuestro interior y marca nuestra vida y nuestro destino.

Lo importante es que nuestro YETSER puede cambiar, puede ser transformado, puede ser formado.

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento (Yetser) en ti persevera; porque en ti ha confiado.”
Isaías 26:3

Cuando nuestra imaginación persevera en Dios podremos experimentar la paz de Dios.

Nosotros pensamos que nuestro YETSER no es muy importante porque no se puede ver ni se puede tocar en el mundo físico, pero según todo lo que hemos visto en este estudio, nuestro YETSER es algo que está formado, es una obra, es algo real en el mundo espiritual, es nuestra condición.

“Porque él conoce nuestra condición (Yetser); Se acuerda de que somos polvo.”
Salmo 103:14

Cuando comparamos las diferentes versiones de la Biblia tenemos una visión más completa de lo que esta palabra significa. Vamos a ver donde aparece esta palabra hebrea en las Escrituras y sus diferentes traducciones:

VERSICULO / YETSER

Génesis 6:5 / DESIGNIO (1)

Génesis 8:21 / INTENTO (2)

Deuteronomio 31:21 / LO QUE SE PROPONEN DE ANTEMANO (3)

I Crónicas 28:9 / INTENTO

I Crónicas 29:18 / VOLUNTAD (4)

Salmo 103:14 / CONDICION (5)

Isaías 26:3 / PENSAMIENTO (6)

Isaías 29:16 / LO QUE ESTÁ FORMADO (7)

Habacuc 2:18 / OBRA (8)

La palabra YETSER, como podemos observar, se ha traducido de 8 formas distintas.

Todos hemos estado usando nuestra imaginación, todos sabemos lo que es, pero ahora, hemos entendido que es más importante de lo que nosotros pensábamos, debemos usar de una forma correcta nuestra imaginación, debemos empezar a formar nuestro YETSER perseverando en Dios y en Su Palabra, debemos vernos como Dios nos ve, debemos creer lo que Él dice de ti y de mí, debemos ver la visión que Dios ha puesto en nuestras vidas con nuestra imaginación, porque nuestra imaginación determinará lo que haremos y marcará nuestro futuro.

Hoy en día, el mundo ha descubierto esta enseñanza y la está intentando aplicar para satisfacer el deseo de su propio corazón, de igual forma, el mundo ha descubierto que las palabras que hablamos son importantes y hay una enseñanza que se llama “confesión positiva” la cual enseña que por medio de las palabras las circunstancias pueden cambiar. El mundo coge las enseñanzas de la Palabra, las tergiversa y después las aplica de una forma incorrecta. Lo que no podemos hacer es desechar estas enseñanzas porque el mundo las esté de alguna forma imitando.

Debemos recordar que nuestra imaginación no está limitada por el tiempo. Podemos ir al pasado y volver al presente.

Muchas personas están atadas al pasado porque su YETSER convierte el pasado en una realidad presente. Si tuvimos una mala experiencia cuando teníamos 10 años con alguna persona, cuando la vemos empezamos a volver a vivir lo que pasamos con esa persona y volvemos a tener 10 años.

Con nuestro YETSER, podemos ir al pasado, podemos ir al presente y podemos ir al futuro. Cuando vamos mucho al pasado, el pasado se convierte en nuestra realidad, nuestro YETSER no está bien formado. La Palabra de Dios y el Espíritu Santo forman nuestro YETSER e incluso pueden traer el futuro a nuestro presente.

“Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”
Juan 16:12-13

La Biblia dice que el Espíritu Santo nos mostraría las cosas que han de venir, debemos poner nuestro YETSER en las manos de Dios para que el Espíritu Santo pueda mostrarnos las cosas que han de venir a nuestras vidas.

La gente puede ir al pasado con su YETSER porque han vivido y experimentado ese pasado, pero el Espíritu Santo puede traer el futuro a nuestras vidas para que lo vivamos y experimentemos y así poder formar un YETSER conforme a la voluntad de Dios.