El Poder de las Palabras de Nuestro Corazón 2

Yeshua nos dijo que las obras que Él hizo nosotros también vamos a poder llevarlas a cabo, incluso obras mayores.

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre.”
Juan 14:12

Una de las obras que Yeshua hizo la tenemos en el Evangelio de Marcos:

“Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?”
Marcos 4:35-41

Yeshua tenía autoridad y la ejerció por medio de sus palabras. Yeshua reprendió al viento y al mar. La respuesta de Yeshua a sus discípulos nos indica que ellos mismos pudieron reprender al viento y al mar.

Esto nos habla de que podemos tener control sobre nuestras circunstancias, sobre los vientos y sobre las tormentas de nuestra vida.

Para poder controlar nuestras circunstancias, para poder ejercer autoridad sobre las situaciones que vivimos, para poder mover montañas debemos creer bien y usar bien nuestra boca.

“Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.”
Proverbios 18:20 y 21

La boca produce fruto y el fruto trae plenitud. Lo que produce nuestra lengua (el fruto) trae satisfacción a nuestro vientre, es decir, la boca trae bendición y prosperidad a nuestras vidas.

¿Quién es el hombre que desea vida, Que desea muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño.”
Sal. 34:12 y 13

Si deseamos vida, si deseamos una vida larga y llena de bendición, David en este salmo nos dice que lo primero que debemos hacer es guardar nuestra lengua ¿Por qué? Porque la muerte y la vida están en el poder de la lengua, la lengua tiene poder, la lengua puede producir muerte y puede producir vida, la lengua produce un fruto que afectará nuestra vida positiva o negativamente. Toda palabra que hablamos es muy importante, por eso, Yeshua dijo . . .

“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”
Mt 12:36 y 37

“Y murmuraron contra Moisés y Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la congregación: ¡Ojalá hubiéramos muerto en la tierra de Egipto! ¡Ojalá hubiéramos muerto en este desierto! ¿Y por qué nos trae el SEÑOR a esta tierra para caer a espada? Nuestras mujeres y nuestros hijos vendrán a ser presa . . . Y habló el SEÑOR a Moisés y a Aarón, diciendo: ¿Hasta cuándo tendré que sobrellevar a esta congregación malvada que murmura contra mí? He oído las quejas de los hijos de Israel, que murmuran contra mí. Diles: "Vivo yo"--declara el SEÑOR-- "que tal como habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros. "En este desierto caerán vuestros cadáveres . . .”
Números 14:2-3; 26-29

La lengua nos puede hacer tropezar, la lengua nos puede hacer caer, la lengua puede hacer que nos levantemos, la Biblia dice que si somos perfectos no tropezaremos ¿por qué? Porque el hombre perfecto es el hombre que controla su lengua, controla las palabras que salen de su boca.

“Porque todos tropezamos de muchas maneras. Si alguno no tropieza en lo que dice, es un hombre perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.”
Santiago 3:2

SANTIAGO 3:3-12

Algunas afirmaciones de este pasaje son muy interesantes:

• la lengua es un mundo

• la lengua es un fuego

• la lengua afecta toda la creación

• la lengua puede contaminar nuestro cuerpo

Nuestra lengua debe hablar la Palabra de Dios, debe hablar todo según nuestra fe en Dios y en Su Palabra.

“En verdad os digo que cualquiera que diga a este monte: "Quítate y arrójate al mar", y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido.”
Marcos 11:23 y 24

Nadie puede controlar las circunstancias si no ha controlado primero su lengua, las palabras que salen de su boca.

Pero, después de haber afirmado que nuestras palabras tienen mucho poder, debemos tener algo muy en cuenta: lo que hay detrás de esas palabras.

Las palabras que hablamos deben salir de nuestro corazón, deben surgir de nuestra fe, si no surgen de nuestra fe, nuestras palabras no serán eficaces. Creo que este ha sido el problema del mensaje de la confesión positiva, se ha enfatizado mucho las palabras que hablamos, pero NO se ha puesto énfasis en la fe de nuestro corazón.

Nuestro corazón y nuestras palabras deben estar en sincronía. De nuestro corazón salen las palabras y los pensamientos que afectan a todo lo que nos rodea, que afecta a las circunstancias que vivimos.

“Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”
Romanos 10:8-10

Los fariseos decían las palabras correctas, pero su corazón estaba lejos de lo que decían.

“ESTE PUEBLO CON LOS LABIOS ME HONRA, PERO SU CORAZON ESTA MUY LEJOS DE MI. "MAS EN VANO ME RINDEN CULTO, ENSEÑANDO COMO DOCTRINAS PRECEPTOS DE HOMBRES." Y llamando junto a sí a la multitud, les dijo: Oíd y entended: no es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre. Pero lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre. Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero comer sin lavarse las manos no contamina al hombre.”
Mateo 15:8-11, 18-20

Del corazón salen palabras, pensamientos, obras . . . y esto es lo que nos puede contaminar.

Para ejercer dominio, nuestras palabras, nuestros pensamientos y nuestras palabras deben estar en sincronía.

“Pero si tenéis celos amargos y ambición personal en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad . . . Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala.”
Santiago 3:14 y 16

Nuestro corazón es la clave de la eficacia de nuestras palabras habladas:

“Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.”
Marcos 11:23

Si dudamos en nuestro corazón, las palabras que decimos NO moverán montañas. Si hablamos a las montañas con duda en nuestro corazón, hay una falta de sincronización interna, nuestra duda interna estará negando nuestras palabras externas. La energía de nuestro corazón, invalidará la energía que producen nuestras palabras.

“Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos . . .”
II Corintios 4:13

“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”
Efesios 4:29

PRIMERA PARTE