La Biblia Griega – 250 A.C.

La PRIMERA traducción e interpretación del Antiguo Testamento se inició aproximadamente en el 250 A.C. con la Torá (los 5 primeros libros de la Ley), esta traducción es conocida como:

  • La Biblia Griega
  • La Septuaginta
  • La Versión de los 70 - LXX -

Se necesitaron 4 siglos (desde el siglo III A.C. hasta el siglo I D.C.) para completarla con los demás libros. Nos dice la leyenda que el Rey de Egipto Ptolomeo II Filadelfo (285 – 246 A.C.) pidió al Sumo Sacerdote de Jerusalén, Eleazar, que escogiese a 72 ancianos judíos de Jerusalén expertos en la Ley (eligiendo 6 de cada una de las tribus de Israel) para traducir el A.T. al griego en la ciudad de Alejandría. Aunque Ptolomeo II Filadelfo hizo traducir el A.T. al griego para poderlo tener en su famosa Biblioteca de Alejandría, esta versión fue usada por las comunidades judías de Egipto, Babilonia, Asia Menor, Arabia, Siria, Etiopía . . . y por los judíos helenistas en Israel, posteriormente fue utilizada por los creyentes en Jesucristo, de hecho, muchas de las citas del A.T. encontradas en el N.T. han sido sacadas de esta versión.

Ejemplo 1

Isaías 7:14 – Texto Masorético

“el Señor mismo les dará una señal: La joven concebirá y dará a luz un hijo”

Isaías 7:14 – Texto de la Septuaginta

“dará el Señor mismo a vosotros una señal: He aquí la virgen en vientre concebirá y parirá hijo”

Mateo citó la Septuaginta (Mateo 1:23):

“He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo”

Ejemplo 2

Isaías 42:4 – Texto Masorético

“y su ley esperarán las costas”

Isaías 42:4 – Texto de la Septuaginta

“y en su nombre esperarán los gentiles”

Mateo citó la Septuaginta (Mateo 12:21):

“Y en su nombre esperarán los gentiles.”

Ejemplo 3

Salmo 40:6 – Texto Masorético

“Sacrificio y ofrenda no te agrada; Has abierto mis oídos . . .”

Salmo 40:6 – Texto de la Septuaginta

“Sacrificio y oblación no has querido; sin embargo, preparaste un cuerpo para mí . . .”

El autor del libro de Hebreos (10:5) usa la Septuaginta:

“Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.”

Ejemplo 4

Deuteronomio 32:43 – Texto Masorético

“Regocijaos, naciones, con su pueblo . . .”

Deuteronomio 32:43 – Texto de la Septuaginta

“Regocijaos, cielos, a par de él y adórenle todos los ángeles de Dios; regocijaos naciones, con su pueblo . . .”

El autor del libro de Hebreos (1:6) usa la Septuaginta:

“Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.”

Encontramos otra diferencia curiosa en el Salmo 22:16, dicha diferencia pasa desapercibida porque incluso las versiones que usan el Texto Masorético, al llegar a esta parte del versículo, han usado el Texto de la Septuaginta.

Salmo 22:16 – Texto Masorético

“como un león están a mis manos y mis pies”

Salmo 22:16 – Texto de la Septuaginta

“Horadaron mis manos y mis pies.”

Filón de Alejandría (aprox. 40 D.C.), historiador y filósofo judío, afirmó que los traductores de la Septuaginta fueron inspirados por Dios, esto nos muestra la gran importancia y el valor que tenía la Septuaginta entre los judíos helenistas (de habla y cultura griega). En una de sus obras, Filón nos dice acerca de la Septuaginta que . . .

“una vez al año, se celebra una asamblea solemne y una Fiesta en la Isla de Faros en la que participan, no solamente los judíos, sino también una gran multitud de otras naciones que acuden para venerar el lugar donde la primera luz de la traducción resplandeció y para dar gracias a Dios por un antiguo favor, que siempre se renueva.”
Vita Mosis / Sobre la vida de Moisés 2:41

En la legendaria Carta de Aristeas (aprox. 140 A.C.) leemos algo muy curioso donde se enfatiza el buen trabajo de traducción realizado por los eruditos judíos, incluso se llega a decir que habría una maldición si alguien intentase modificar su contenido.

“. . . tras haber dado lectura a los rollos, los sacerdotes y los ancianos traductores y la comunidad judía y los líderes del pueblo se colocaron de pie y manifestaron, que habiéndose realizado una tan excelente y sagrada y precisa traducción, era correcto que se conservase como estaba, y ninguna alteración debía hacérsele. Y cuando toda la comunidad expresó su aprobación, pronunciaron un anatema de acuerdo a sus costumbres, para que nadie se atreva a realizar ninguna alteración, añadiendo o cambiando de ninguna manera su contenido, y ninguna de las palabras que hayan sido escritas, o cometer ninguna omisión. Esta fue una precaución muy sabia para asegurar que el libro se preserve inalterado en el tiempo futuro"

Flavio Josefo (aprox. 93 D.C.), historiador judío, confirma las palabras que acabamos de leer cuando escribe:

“. . . una vez que la Ley fue copiada y la ejecución de la traducción alcanzó su término al cabo de 72 días, Demetrio, luego de reunir a todos los judíos en el lugar en que habían sido traducidas las propias Leyes, se las leyó en voz alta, en presencia de los propios traductores. Y la multitud expresó su reconocimiento a los ancianos que les habían hecho comprender la Ley . . . en vista de que la traducción había sido ejecutada de una forma cabal y perfecta, pidieron que quedara en el estado en que se encontraba y no se modificara . . . esta disposición que tomaron fue sensata, para que el texto que una vez que había sido considerado reunir perfectas condiciones permaneciera inmutable para siempre.”
Antigüedades de los Judíos capítulo XII:101

Lo que en un principio se veía como algo inspirado y perfecto, cambió radicalmente con la llegada del Talmud convirtiendo dicho día en un . . .

“día de ayuno y duelo, para expiar el pecado cometido al divulgar la Torá en la lengua de los Gentiles”

Algunos sabios también afirmaron que cuando se tradujo la Torá al griego, la oscuridad descendió al mundo durante 3 días. Sin embargo, en el Talmud Babilonio, en el tratado de Meguilá 9a, podemos leer que el Rey Ptolomeo puso a los 72 sabios judíos en 72 habitaciones diferentes y a continuación afirma lo siguiente:

“. . . y el Santo, bendito sea, derramó en el corazón de cada uno de ellos (de los traductores judíos) sabiduría y todos tuvieron un mismo entendimiento . . .”

Por una parte, el Talmud nos dice que Dios ayudó a los traductores de una forma sobrenatural y por otra parte, afirma que el día que se tradujo la Torá al griego, fue un día de luto, duelo y oscuridad. Pero ¿por qué los rabinos tuvieron esta actitud tan negativa y contradictoria hacia la Septuaginta? ¿Por qué intentaron desacreditarla?

  • Porque los rabinos pensaban que al tener una traducción en griego de la Torá, el Pueblo de Israel podría olvidar el idioma sagrado, el hebreo.
  • Porque los discípulos de Jesús usaron y citaron la Septuaginta. Desacreditando la Septuaginta, desacreditarían a Jesús y a sus discípulos.
  • Porque la Septuaginta era usada por los primeros creyentes judíos para demostrar a los judíos no-creyentes que Jesús era el Mesías prometido y el Salvador del mundo.

¿Por qué hay diferencias entre el Texto Masorético y el Texto de la Septuaginta?

Antes del descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto (1947-1956 D.C.), la gran mayoría de los estudiosos afirmaba que la Septuaginta NO era una versión fiable (observando algunas de las diferencias con el Texto Masorético), pero cuando llegaron los Rollos del Mar Muerto, todo cambió, ya que se encontraron manuscritos en hebreo que apoyaban el texto de la Septuaginta, por tanto, descubrieron que la Septuaginta NO había sido traducida usando el Texto Masorético, había sido traducida de un Texto Hebreo MÁS ANTIGUO, por tanto, los eruditos judíos que la tradujeron, hicieron un buen trabajo. Este nuevo descubrimiento demostró que NO había una sola versión oficial del texto hebreo de la Torá, ni del resto de la Biblia Hebrea, en el siglo III A.C. (ni en la época de Jesús). Algunos manuscritos de los Rollos del Mar Muerto apoyan el Texto Masorético y otros apoyan el Texto de la Septuaginta.

Termino con un Salmo que aparece en la Septuaginta, el Salmo 151:

"Yo era el más pequeño de entre mis hermanos,
El más joven en la casa de mi padre.
Yo llevaba a pastar el rebaño de mi padre.
Mis manos fabricaron un instrumento musical,
Mis dedos confeccionaron un arpa.
¿Quién lo anunciará a mi Señor?
El mismo Señor, en persona, oye.
Envió a su mensajero,
Me tomó de en medio del rebaño de mi padre
Y me dio la unción de su óleo.
Mis hermanos eran hermosos y grandes,
Sin embargo, el Señor no los prefirió.
Yo fui a hacerle frente al Filisteo.
El me maldijo por sus dioses.
Pero yo arranqué su espada,
Lo decapité,
Y quité el oprobio de los hijos de Israel".

Se ha encontrado un Rollo de los Salmos en la Cueva 11 de Qumram que contiene varios salmos y entre ellos se encuentra el Salmo 151.

La Septuaginta no solamente tenía los libros del Antiguo Testamento, también tenía una serie de libros apócrifos (no admitidos en el Canon) que, aunque no se consideraron inspirados por Dios, tenían cierto valor histórico-cultural, posiblemente debido a estos libros, la Septuaginta dejó de ser usada por la Iglesia.