Cristianos Ebionitas y Cristianos Marcionistas

En el sigo II nos encontramos con dos grupos de cristianos que afirmaban ser verdaderos seguidores de Jesucristo, pero con posiciones teológicas diferentes y opuestas en muchos aspectos.

Los Cristianos Ebionitas

Los Cristianos Ebionitas creían que para ser parte del Pueblo de Dios, era obligatorio ser judío, por eso, los gentiles debían circuncidarse y vivir una vida de obediencia a la Ley de Moisés.

Los Cristianos Ebionitas afirmaban que Jesús no era eterno, que no nació de una virgen y que era Hijo de Dios porque fue adoptado por Dios para que fuese su hijo. Veían a Jesús como un hombre justo que pudo guardar la Ley de una forma perfecta.

Los Cristianos Ebionitas también creían que como Jesús se sacrificó por los pecados del mundo, entonces NO había más necesidad de sacrificios.

Usaban la Biblia Hebrea (el A.T.) y el Evangelio de Mateo posiblemente en su versión hebrea (aunque habían eliminado los dos primeros capítulos donde se muestra el nacimiento virginal de Jesús). No aceptaban los libros de Pablo, ni lo que Pablo enseñaba, el apóstol Pablo, para ellos, era un falso maestro, un hereje y un apostata.

Los Cristianos Marcionistas

Los Cristianos Marcionistas fueron contemporáneos de los Cristianos Ebionitas. Los Marcionistas eran seguidores de Marción uno de los mayores teólogos herejes del siglo II.

Los Cristianos Marcionistas rechazaban todas las costumbres judías, las Escrituras judías, e incluso, al Dios “judío”. Marción afirmaba que el Dios del A.T. NO podía ser el Dios del N.T., por tanto, creía que había dos dioses:

  • el Dios de los Judíos que era estricto y vengativo.
  • el Dios de Jesús que era bueno y misericordioso.

Marción afirmaba que Jesús no era un verdadero hombre y que no nació de una mujer, sino que apareció de repente en este mundo, por tanto, Jesús no tenía un cuerpo de carne y hueso, solamente parecía tener un cuerpo, esto era lo que también enseñaban los cristianos gnósticos.

Marción hizo su propio canon de Sagradas Escrituras que consistía en:

  • el Evangelio de Lucas (sin los dos primeros capítulos que mostraban que Jesús había nacido de una mujer)
  • todos las cartas de Pablo (10) exceptuando la I y II Epístola a Timoteo, la Epístola a Tito y la Epístola a los Hebreos (posiblemente nos la incluyó porque no las conocía).

Cuando en dicho canon aparecían citas positivas al A.T. las eliminaba afirmando que eran interpolaciones de los copistas.

Por tanto, ya en el siglo II encontramos diversos tipos de cristianismo, entre ellos: los Cristianos Ebionitas y los Cristianos Marcionistas. Resumiendo:

Cristianos Ebionitas Cristianos Marcionistas
Sólo hay un Dios. Hay dos dioses.
Creían en los libros del A.T. y rechazaron los escritos de Pablo. Rechazaban los libros del A.T. y aceptaron los escritos de Pablo.
Jesús nació de José y María. Jesús NO nació, vino del cielo.
Jesús fue humano, pero no fue divino. Jesús fue divino, pero no fue humano.
Pablo era visto como un falso maestro y un hereje. Pablo era visto como el único apóstol verdadero.
Usaban el Evangelio de Mateo (sin los dos primeros capítulos). Usaban el Evangelio de Lucas (sin los dos primeros capítulos).
Enseñaban que todo aquel que cree en Jesucristo debe guardar la Ley de Moisés. Enseñaban que todo aquel que cree en Jesús debe apartarse de la Ley de Moisés.