El Teísmo Abierto y su Cosmovisión

No es fácil obtener un total entendimiento de un Dios infinito usando nuestras mentes finitas, no es fácil conocer a un Dios grande siendo nosotros tan pequeños, comprender los misterios divinos con meros razonamientos humanos, por tanto, siempre habrá interrogantes, dudas, inquietudes . . . pero no podemos negar la clara enseñanza bíblica y la multitud de pasajes que nos muestran a un Dios omnipotente y omnisciente, un Dios que está supervisando su mundo y controlando el curso de la historia.

Comenzaré afirmando que a la hora de interpretar dos versículos aparentemente contradictorios, siempre los versículos claros (fáciles de interpretar y explicar) deberán establecer la doctrina que adoptamos usando dichos versículos para interpretar y explicar los pasajes que son oscuros, es decir, los difíciles de interpretar.

Hace aproximadamente 25 años, un nuevo movimiento teológico surgió poniendo en tela de juicio muchas interpretaciones que la Teología Tradicional había estado enseñando, este nuevo movimiento teológico fue llamado “Teísmo Abierto”, “Nuevo Teismo” y “Teismo del libre albedrío”, dicho movimiento surge de la búsqueda de una respuesta satisfactoria a muchos interrogantes que todos nos hemos hecho en algún momento de nuestra vida: ¿Por qué hay sufrimiento en el mundo? ¿Por qué Dios no hace nada ante la injusticia que vemos y, en ocasiones, experimentamos? Sin embargo, el “Teísmo Abierto” produce nuevos interrogantes, nuevas contradicciones y además, nos conduce a un terreno donde nada es seguro y todo depende de la voluntad y de la respuesta humana.

El Teísmo Abierto declara que hay una continua guerra espiritual, el conflicto de los siglos, la lucha entre el bien y el mal, entre Dios y Satanás, por tanto, cuando suceden desgracias, asesinatos, catástrofes . . . no podemos afirmar que Dios tenía un plan o que Dios estaba controlando todo lo que estaba sucediendo, lo que debemos entender, según esta cosmovisión llamada “cosmovisión de guerra”, es que detrás de todo sufrimiento y desgracia está la mano del hombre y/o la mano de Satanás, todos los que padecen desgracias son “victimas de esta guerra cósmica”.

El problema con el que se enfrenta el Teismo Abierto es que en el Cristianismo y en el Judaísmo siempre se ha enseñado el Teísmo Clásico y la Cosmovisión de Diseño. El Teismo Clásico o Tradicional enseña que Dios conoce todas las cosas y El puede ver el pasado, el presente y el futuro, la Cosmovisión del Teísmo Clásico es llamada “Cosmovisión de Diseño” porque enseña que Dios tiene todo bajo su control y todo lo que sucede (desgracias, catástrofes, etc) es por una causa concreta y un propósito determinado, en el Judaísmo se dice: GAM ZU LATOVA, “todo es para bien”, siempre sacaremos algo positivo de nuestras adversidades.

La Cosmovisión de Guerra afirma que los planes de Dios pueden ser frustrados por el hombre y/o por el propio Satanás. No obstante, el profeta Isaías nos da otra idea diferente de Dios:

“Acordaos de las cosas anteriores ya pasadas, porque yo soy Dios, y no hay otro; yo soy Dios, y no hay ninguno como yo, que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho. Yo digo: "Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré."
Isaías 46:9 y 10

El Teismo Abierto declara que si un hombre se propone hacer algo, Dios NO puede impedírselo aunque quiera hacerlo, la Biblia nos dice justamente lo contrario, es decir, cuando Dios se propone hacer algo, ningún hombre se lo puede impedir.

Una de las conclusiones a las que llegamos cuando creemos en el Teísmo Abierto es que Dios aprende de las decisiones que tomamos, es un Dios que debe improvisar sobre la marcha, ya que depende de lo que nosotros decidamos y queramos hacer. Los proponentes y defensores del Teismo Abierto declaran que Dios no puede conocer el futuro porque todavía no existe y como el hombre tiene libre albedrío, Dios NO puede saber a ciencia cierta lo que el hombre hará. Sin embargo, las Escrituras nos muestran que Dios sabe perfectamente lo que va a suceder:

“Entonces Pedro, respondiendo, le dijo: Aunque todos se aparten por causa de ti, yo nunca me apartaré. Jesús le dijo: En verdad te digo que esta misma noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.”
Mateo 26:33 y 34

En los versículos que hemos citado podemos ver que Jesús sabía perfectamente lo que Pedro iba a hacer en su libre albedrío. Jesús pudo ver el futuro claramente.

“Yo soy el SEÑOR, ése es mi nombre; mi gloria a otro no daré, ni mi alabanza a imágenes talladas. He aquí, las cosas anteriores se han cumplido, y yo anuncio cosas nuevas; antes que sucedan, os las anuncio.”
Isaías 42:8 y 9

Dios nos anuncia cosas nuevas antes de que sucedan. Solamente el Dios verdadero puede conocer el futuro, precisamente el conocimiento del futuro es lo que marca la diferencia entre el Dios Verdadero y los dioses falsos.

“Declarad lo que ha de venir después, para que sepamos que vosotros sois dioses.”
Isaías 41:23

Los dioses falsos NO pueden declarar lo que ha de venir, solo el Dios verdadero puede ver y revelar a sus profetas lo que ha de venir.

"¿Y quién como yo? Que lo proclame y lo declare. Sí, que en orden lo relate ante mí, desde que establecí la antigua nación. Que les anuncien las cosas venideras y lo que va a acontecer.”
Isaías 44:7

“Así dice el SEÑOR, tu Redentor, el que te formó desde el seno materno: Yo, el SEÑOR, creador de todo, que extiendo los cielos yo solo y afirmo la tierra sin ayuda; hago fallar los pronósticos de los impostores, hago necios a los adivinos, hago retroceder a los sabios, y convierto en necedad su sabiduría. Yo soy el que confirmo la palabra de su siervo, y cumplo el propósito de sus mensajeros; el que dice de Jerusalén: "Será habitada"; y de las ciudades de Judá: "Serán reedificadas, y sus ruinas levantaré"; el que dice a la profundidad del mar: "Sécate"; y yo secaré tus ríos. El que dice de Ciro: "El es mi pastor, y él cumplirá todos mis deseos", y dice de Jerusalén: "Será reedificada", y al templo: "Serán echados tus cimientos."
Isaías 44:24-28

Dios dijo que Jerusalén sería habitada, que las ciudades de Judá serían reedificadas y que Ciro, el futuro rey de Persia, sería usado para los planes y propósitos de Dios. Dios no pidió permiso a Ciro para usarlo, El es el Creador, el Ribono Shel Olam, el Amo del Universo.

“Así dice el SEÑOR a Ciro, su ungido, a quien he tomado por la diestra, para someter ante él naciones, y para desatar lomos de reyes, para abrir ante él las puertas, para que no queden cerradas las entradas: Yo iré delante de ti y allanaré los lugares escabrosos; romperé las puertas de bronce y haré pedazos sus barras de hierro. Te daré los tesoros ocultos, y las riquezas de los lugares secretos, para que sepas que soy yo, el SEÑOR, Dios de Israel, el que te llama por tu nombre. Por amor a mi siervo Jacob y a Israel mi escogido, te he llamado por tu nombre; te he honrado, aunque no me conocías. Yo lo he despertado en justicia, y todos sus caminos allanaré. El edificará mi ciudad y dejará libres a mis desterrados sin pago ni recompensa--dice el SEÑOR de los ejércitos.”
Isaías 45:1-4, 13

Hemos visto algunos pasajes que nos hablan de Ciro, pero hay muchos más ejemplos acerca del conocimiento absoluto que Dios tiene del futuro.

Dios sabía que el jefe de los coperos de faraón sería puesto en libertad y volvería a servir a Faraón después de tres días, él también sabía que el jefe de los panaderos de Faraón moriría ahorcado (Gn. 40:13 y 19). Dios sabía que el Rey de Egipto no dejaría ir a Israel (Ex. 3:19). Dios sabía que después de la muerte de Moisés, su Pueblo caería en idolatría olvidando el Pacto que Dios hizo con ellos (Dt. 31:16). Dios sabía que un descendiente de David llamado Josías destruiría el altar de Jeroboam (I Re. 13:2). Dios sabía que se levantarían tres reyes más en Persia (Dn. 11:2).

“Aun antes de que haya palabra en mi boca, he aquí, oh SEÑOR, tú ya la sabes toda . . . Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos.”
Salmo 139:15

El Teismo abierto enseña que Dios se arrepiente cambiando su forma de pensar y actuar, esta afirmación va en contra de lo que podemos leer en la Escrituras:

“También la Gloria de Israel no mentirá ni cambiará su propósito, porque El no es hombre para que cambie de propósito.”
I Samuel 15:29

“Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho El, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?”
Números 23:19

“Porque yo, el SEÑOR, no cambio . . .”
Malaquías 3:6

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”
Santiago 1:17

La dificultad la encontramos cuando los defensores del Teísmo Abierto citan los versículos donde se afirma que Dios se arrepintió de lo que había dicho que iba a hacer. Citemos un ejemplo:

“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.”
Jonás 3:10

¿Dios se arrepiente o Dios no se arrepiente? Creo que el problema radica en el desconocimiento de la voluntad de Dios. Dios NO quiere que el hombre muera en sus pecados.

“¿Acaso me complazco yo en la muerte del impío--declara el Señor DIOS-- y no en que se aparte de sus caminos y viva? . . . Pues yo no me complazco en la muerte de nadie --declara el Señor DIOS--. Arrepentíos y vivid.”
Ezequiel 18:23 y 32

Dios NO quería destruir Nínive porque El no quiere la muerte del impío, Dios quería que Nínive se arrepintiera, las palabras de Jonás eran una advertencia para que el Pueblo no muriese en sus pecados e iniquidades. Dios NO cambia, fue Nínive la que cambió, Dios ha declarado que si el impío se arrepiente, vivirá. Jonás sabía que Dios es misericordioso, por eso no quería dar el mensaje a Nínive, Jonás quería que los pecadores fuesen destruidos, pero Dios no quería eso.

“¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.”
Jonás 4:2

Jonás conocía el carácter de Dios y sabía lo que Dios deseaba hacer en Nínive: perdonarla. Dios es consistente con lo que dice, Dios no se contradice, su Palabra no se contradice, el pecado trae el juicio de Dios y a la larga la muerte, el arrepentimiento trae el perdón de Dios y nos da vida.

Dios es fiel y él ha establecido lo siguiente:

“Cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere iniquidad, morirá por ello. Y cuando el impío se apartare de su impiedad, e hiciere según el derecho y la justicia, vivirá por ello.”
Ezequiel 33:18 y 19

Cuando el pecador se arrepiente y no es destruido, no es porque Dios haya cambiado, es porque el pecador ha cumplido con la condición que hemos leído en el versículo anterior.

En el libro titulado “Satanás y el problema de la maldad” escrito por Gregory A. Boyd, podemos leer que en muchas ocasiones Dios expresa su frustración por su desconocimiento del futuro haciendo la pregunta “¿Hasta cuándo?” Veamos un versículo que cita dicho libro:

“Y el SEÑOR dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me desdeñará este pueblo? ¿Y hasta cuándo no creerán en mí a pesar de todas las señales que he hecho en medio de ellos?”
Números 14:11

La verdad es que tengo que reconocer que parece mentira que un Doctor en filosofía, profesor de teología y pastor haya interpretado la expresión “hasta cuándo” de una forma tan incorrecta e incoherente.

Si aplicamos la misma regla hermenéutica a la hora de interpretar el versículo 9 del capítulo 3 del libro de Génesis, tendremos que llegar a la conclusión de que Dios NO sabe todas las cosas, ni siquiera las que están sucediendo en el presente, veamos:

“Y el SEÑOR Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás?”


Si la expresión “¿Hasta cuándo?” en Números 14:11 se interpreta de una forma literal, también tendremos que interpretar de la misma forma la expresión “¿Dónde estás?” de Génesis 3:9. Por eso decía que me parece mentira que un erudito haya podido llegar a una conclusión tan equivocada interpretando la expresión “Hasta cuándo” de forma literal.

Dios sabe el qué, el cuándo, el dónde, el cómo y el porqué. En los casos citados y en otros más, Dios usa un recurso literario llamado la “interrogación retórica”, una pregunta retórica no espera una respuesta, es parte de un discurso para hacer reflexionar a los oyentes. Jesús también usaba la interrogación retórica:

“¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar?”
Mateo 17:17

Jesús no estaba solicitando información, él estaba usando una pregunta retórica para que sus oyentes reflexionaran. Jesús sabe todas las cosas:

“Ahora entendemos que tú sabes todas las cosas . . .”
Juan 16:30a

Otro argumento usado para intentar demostrar que Dios no conoce lo que el hombre decidirá es una pequeña frase que encontramos en el libro de Génesis, veamos:

“No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada; porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único.”
Génesis 22:12

Los “teístas abiertos” enseñan que la frase “ahora sé” nos indica que Dios no sabía que Abraham temía a Dios y que estaría dispuesto a sacrificar a su hijo amado Isaac. En primer lugar, esta interpretación no es lógica porque si creemos que Dios conoce nuestro corazón y nuestros íntimos pensamientos, con dicho conocimiento, Dios no tendría ninguna dificultad para saber lo que Abraham decidiría al final. En segundo lugar, como ya hemos visto, Dios hace preguntas sin esperar una respuesta ya que él ya la conoce, Dios hace preguntas y afirmaciones para confirmar a las personas, para motivar y fortalecer la fe de los hombres . . . Afirmar que Dios prueba porque NO conoce nuestras intenciones e inclinaciones elimina la omnisciencia de Dios no solamente del futuro sino también del presente. Si Dios no sabía lo que Abraham iba a hacer ¿Por qué Dios preparó de antemano un carnero para el holocausto?

“Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.”
Génesis 22:13

Dios conocía a Abraham perfectamente y no necesitaba probarle para conocer sus intenciones.

Dios es soberano, Dios es el Rey de reyes y Señor de señores, él conoce lo que vamos a hacer, pero nos da libertad, esto puede parecer una contradicción, pero en realidad se trata de nuestra falta de capacidad para comprender a un Dios omnipresente, omnisciente, omnipotente, inmutable y eterno.