Cuando la luz que hay en ti es oscuridad

“oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón . . . Entonces Saulo se levantó de tierra y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco”
Hechos 9:4,5 y 8

Tenemos un ejemplo claro en la Escritura de una persona que creía que vivía en la Luz, pero, en realidad, vivía en la oscuridad: Saulo de Tarso. Saulo creía que vivía en la Luz porque vivía una vida de obediencia y de arrepentimiento, una vida llena de esfuerzo, sacrificio y obras, Saulo creía que la Luz de Dios llenaba su vida y veía en los cristianos oscuridad y tinieblas, PERO un buen día, Saulo tuvo un encuentro con la verdadera Luz y, en ese momento, pudo entender que él había estado viviendo en la oscuridad y que él había estado persiguiendo y luchando contra la Luz.

Muchos religiosos miran a Jesús y ven oscuridad, ven a un pecador, a un hacedor de maldad, a un endemoniado, para muchos religiosos, Jesús es oscuridad, el mensaje del amor de Dios es oscuridad, las Buenas Noticias de la Gracia de Dios son tinieblas . . . PERO los que conocemos a Jesús, sabemos que JESUCRISTO es la Luz del Mundo, es la Luz de la Vida y no importa si los religiosos tienen la Ley de Moisés porque Saulo tenía la Ley y la luz que había en él era oscuridad.

“La lámpara de tu cuerpo es tu ojo; cuando tu ojo está sano, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando está MALO, también tu cuerpo está lleno de oscuridad. Mira, pues, que la luz que en ti hay no sea oscuridad.”
Lucas 11:34 y 35

La palabra griega para “MALO” es “PONEROS” cuyo significado también es “ESFUERZO DOLOROSO” y “LABOR PENOSA”, el ojo de Saulo era MALO porque su vida era un esfuerzo doloroso intentando guardar los cientos de mandamientos y prohibiciones de la Ley, la vida en la Ley y en el Judaísmo era una labor penosa porque Pablo NUNCA pudo experimentar reposo, ni satisfacción, ni vida; la luz que había en Pablo era oscuridad, por eso, perseguía a los hijos de la Luz (Juan 12:36). Nuestro OJO ES BUENO cuando está en la Luz, cuando está en Cristo; nuestro OJO ES BUENO cuando dejamos de poner nuestra mirada en esos esfuerzos dolorosos y labores penosas que encontramos en la Ley de Moisés.

“Mira que la luz que en ti hay no sea oscuridad.”
Lucas 11:35