El Príncipe de Paz vs El Príncipe de la Sinagoga

En Lucas 13:10-16 tenemos una confrontación entre dos Príncipes: el Príncipe de Paz y el Príncipe de la Sinagoga, el Príncipe de la Sinagoga estaba interesado en guardar la Ley y quería que la gente guardase la Ley, este Príncipe estaba MUY interesado en guardar el Shabat semanal, un descanso físico una vez a la semana, sin embargo, el Príncipe de Paz estaba interesado en un Shabat espiritual y permanente, en un descanso más profundo, en un reposo interno. La confrontación entre estos dos príncipes se produce cuando el Príncipe de Paz vio a una mujer, hija de Abraham, agobiada, atada y sufriendo por una enfermedad, esta mujer había andado encorvada durante 18 años de su vida, pero Jesús se fija en ella, la llama y poniendo sus ojos en ella le dice: “¡Mujer, eres libre de tu enfermedad!” (Lc. 13:12) ¿Te imaginas lo que sintió esta mujer? . . . ¿Te imaginas lo que sentiría cuando Jesús la llamó, cuando Jesús le habló palabras de liberación y sanidad? ¿Tú crees que una persona atada con un espíritu de enfermedad y encorvada puede reposar un día a la semana? Por supuesto que NO. Durante 18 años, esta mujer NO había conocido el reposo, no había experimentado un verdadero descanso, pero Jesús, el Príncipe de Paz hace algo maravilloso en esta mujer, la libera y la sana completamente trayendo reposo a su vida, gracias a Jesús, esta mujer pudo conocer el verdadero descanso.

La respuesta del Príncipe de la Sinagoga NO se hizo esperar:

“Y respondiendo el Príncipe de la Sinagoga, enojado de que Jesús hubiese curado en sábado, dijo a la congregación: Seis días hay en que conviene obrar; en éstos, pues, venid y sed curados, y no en días de sábado.”
Lucas 13:14

Al Príncipe de la Sinagoga no le importaba ni la mujer, ni el dolor de la mujer, lo único que le importaba era guardar la Ley de Moisés, guardar el Shabat semanal, a los que guardan la Ley, NO les importa si estás enfermo, no les importa si estás atado, lo único que les interesa es si estás cumpliendo religiosamente los mandamientos de la Ley. Sin embargo, el Príncipe de Paz vino a traer un Shabat espiritual, un Shabat permanente, Él vino y murió por nosotros para darnos el perdón, para darnos la vida, para que pudiésemos disfrutar de la Presencia de Dios, para que nuestros corazones pudiesen descansar en Él . . . esta mujer estaba cansada, agobiada y agotada después de 18 años de sufrimiento, pero Jesús la llamó y ella vino y en Cristo halló sanidad, reposo y paz.

El Príncipe de la Sinagoga era un hipócrita (Lc. 13:15) porque en Shabat daba de beber a sus animales sin importar el día que era, por eso, Jesús le dice que si ellos podían dar de beber a sus animales en Shabat, ÉL podía dar de beber Agua de Vida a una mujer amada, hija de Abraham.

Cuando esta mujer fue sanada, fue cuando pudo experimentar el VERDADERO REPOSO, EL VERDADERO SHABAT – JESUCRISTO. Los religiosos quisieron mantenerla atada usando la Ley, PERO Jesús vino y la liberó por su amor y por su gracia. ¡Gloria a Su Nombre por siempre!

“Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.”
Mateo 11:28