Escandalizados por Su Gracia y Amor

“. . . bienaventurado es el que no se escandaliza de mí.”
Mateo 11:6

Cuando leemos esta bienaventuranza de Jesús, surge una pregunta: ¿Quién se escandalizó de Jesús? ¿Se escandalizó el adultero? ¿La prostituta? ¿El ladrón? ¿El publicano? ¿El leproso? ¡NOOOOOO! Se escandalizaron los que tenían la Ley, se escandalizaron los que guardaban el Shabat, se escandalizaron los que servían en el Templo, se escandalizaron los que se apartaban del mundo para no contaminarse . . .

“Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se escandalizaron cuando oyeron tus palabras?”
Mateo 15:12

Hubiera sido tan fácil para Jesús ganarse el respeto de los fariseos solamente diciendo que Dios ama a los judíos y aborrece a los gentiles pecadores; diciendo que Dios va a destruir a los romanos, los enemigos de Israel . . . PERO Jesús predica del amor de Dios hacia todos los hombres y, por eso, los religiosos se suben por las paredes; Jesús habla del perdón y, por eso, los religiosos se suben a la lámpara; Jesús sana en Shabat y, por eso, le acusan de quebrantar la Ley de Moisés; Jesús habla de ser el Hijo de Dios y, por eso, los religiosos le acusan diciendo que es un hijo de fornicación . . . los religiosos y legalistas fueron ofendidos por el Amor y la Gracia de Dios porque Jesús es la Gracia personificada, fueron ofendidos por el Amor porque Jesús es el reflejo de un Dios de Amor y Misericordia.

Cuando Jesús muestra que su Padre siempre ha estado interesado en los gentiles, esta es la respuesta de los que estaban en la sinagoga:

“Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para despeñarle.”
Lucas 4:28 y 29

Tristemente la gracia de Dios y el amor de Dios escandalizan a los religiosos y legalistas, el amor de Dios hace que los religiosos y legalistas se enojen:

“Entonces él se enojó y no quería entrar. Salió su padre y le rogaba que entrara.”
Lucas 15:28

El hijo mayor, tantos años sirviendo fielmente a su Padre, al ver que el Padre había perdonado a su hermano, se enfada con el Padre y no quería celebrar la Fiesta que el Padre había preparado para su hijo menor. ¡Cómo se enfadan los religiosos cuando son confrontados por un Dios de Amor y de Misericordia! ¡Cómo se escandalizan por las palabras de Perdón y de Gracia!

Todos conocemos la Parábola de los Obreros de la Viña y también en está parábola encontramos la misma situación, los que habían trabajado más, sufrido más, pagado un precio más alto, se enojan con el propietario de la Viña porque a los últimos que contrató y que habían trabajado muchísimo menos, les pagó lo mismo que a ellos, veamos lo que sucedió:

“Cuando recibieron la paga, protestaron contra el propietario: “Aquellos trabajaron sólo una hora y, sin embargo, se les ha pagado lo mismo que a nosotros, que trabajamos todo el día bajo el intenso calor”. Él le respondió a uno de ellos: “Amigo, ¡no he sido injusto! ¿Acaso tú no acordaste conmigo que trabajarías todo el día por el salario acostumbrado? Toma tu dinero y vete. Quise pagarle a este último trabajador lo mismo que a ti. ¿Acaso es contra la ley que yo hago lo que quiero con mi dinero? ¿Te pones celoso porque soy bondadoso con otros?”.
Mateo 20:12-15

¿Nos ponemos celosos porque Dios es bondadoso con otros? ¿Nos enojamos en nuestro corazón cuando escuchamos hablar del GRAN E INMENSO AMOR DE DIOS PARA LOS PECADORES? ¿Nos enfadamos con Dios porque Jesús quitó el pecado del mundo y perdonó los pecados de todo el mundo en la Cruz? ¿Nos parece mal que Jesús sufriera nuestro castigo y que, por eso, Dios ya NO castiga a nadie? ¿Estamos esperando que caiga un rayo a nuestro vecino porque no acepta nuestra predicación? ¿Estamos esperando que este mundo sea destruido por plagas y enfermedades porque la gente sigue pecando? . . . ¿Verdaderamente sabemos de qué espíritu somos? . . .

“. . . sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma? Pero Él, volviéndose, los reprendió, y dijo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois, porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas.”
Lucas 9:54-56

Recordemos: Dios es bueno, Dios es misericordioso y bondadoso, un Dios lleno de gracia y lleno de amor . . . Dios quiere que todos se salven, que todos se arrepientan, que todos le conozcan, que todos reciban su perdón y su vida, que todos sean bendecidos . . . Jesús NO vino a condenar al mundo, ni a destruirlo, Él vino a salvarlo y Él NO cambia, Dios NO quiere la muerte del impío . . .

DEMOS GRACIAS a Dios por su Amor, por su Gracia, por su Vida, por el Nuevo Pacto, por las Buenas Noticias del Evangelio para todos los hombres . . . NO nos enojemos con la bondad de Dios, no nos escandalicemos por la Gracia y el Amor de Dios . . .

“. . . bienaventurado es el que no se escandaliza de mí.”
Mateo 11:6