¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios Vivo!

Es cierto, es una horrenda cosa caer en manos del Dios Vivo porque cuando caes en sus manos . . .

• Destruye tu egoísmo.
• Quita todo tu odio.
• Elimina to orgullo.
• Disipa tus mentiras y temores.
• Tu maldad e iniquidad son consumidas por el fuego purificador de Su Amor.

Horrenda cosa es caer en manos del Dios Vivo porque Él es fuego de fundidor y jabón de lavadores.

“¿quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán al Señor ofrenda en justicia.”
Malaquías 3:2 y 3

Una vez, hubo alguien, un tal Saulo de Tarso, un observante de la Torá, que perseguía a la Iglesia del Dios Viviente, asolaba a los hijos de Dios y los metía en la cárcel . . . pero ¡pobre Saulo! . . . un día cayó en las manos del Dios Vivo cuando Jesús se manifestó a su vida y no pudo estar de pie delate de Él . . . a partir de ese día, el orgullo de Saulo fue destruido, la maldad y el odio de Saulo desaparecieron, Dios cortó el árbol que alimentaba a Saulo, el árbol de la Ley y de la Religión, Dios liberó a Pablo, Dios le limpió y le hizo un nuevo hombre, una nueva creación, ¡SÍ!, es cierto . . . ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios Vivo!

“¿quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán al Señor ofrenda en justicia.”
Malaquías 3:2 y 3