Árboles Caídos y Secos

Cuando Jesús vino y estableció el Nuevo Pacto, la vida en la Ley de Moisés se acabó, la vida en el Judaísmo se acabó, la vida en el Templo se acabó, la vida de confinamiento y esclavitud bajo los mandamientos y las prohibiciones de la Ley, se acabó . . . Dios hizo algo nuevo y maravilloso.

MUCHAS cosas maravillosas sucedieron cuando Jesús vino, murió y resucitó por TODOS los hombres:

• Los árboles fueron cortados.
• Los valles fueron rellenados
• Los montes fueron allanados.
• Las sendas torcidas fueron enderezadas.
• Se abrieron caminos en el desierto.
• Se abrieron ríos en la soledad.
• Los caminos escabrosos fueron alisados.
• Dios nos perdonó sepultando nuestras iniquidades y echando en lo profundo del mar todos nuestros pecados.
• Dios mismo vino y nos salvó y todo el mundo vio Su Salvación.

Me gustaría hablar un poco de los árboles que he mencionado y que fueron cortados de raíz:

“. . . ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.”
Mateo 3:10

Uno de esos árboles que NO da buen fruto es el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, este árbol ofrece conocimiento, a través de dicho árbol se puede conocer el Bien y se puede conocer el Mal, pero cuando el hombre y la mujer participaron de dicho árbol, murieron, por tanto, el fruto del árbol produjo muerte, este árbol representa la Ley de Moisés, a través de la Ley conocemos el Bien y conocemos el Mal y cuando la Ley viene a nuestra vida, viene para condenarnos, viene a matarnos porque la Letra mata porque a través de la ley viene el conocimiento de pecado. Gracias a Dios, el hacha cortó este árbol de raíz y cuando Jesús establece el Nuevo Pacto de la Gracia, los creyentes quedamos LIBRES DE LA LEY, por eso, NO ESTAMOS BAJO LA LEY porque HEMOS MUERTO A LA LEY.

Creo que otro Árbol que fue cortado fue el Árbol de la Religión, este es el Árbol del esfuerzo humano, es el árbol de los sacrificios y de las obras, es el hombre en busca de Dios, este árbol fue cortado cuando Jesús vino a buscarnos y a darnos VIDA, Jesús NO vino a darnos más mandamientos, no vino a establecer una religión, Jesús vino a darnos el perdón y la vida, él vino para hacer de cada creyente una morada para Dios donde Dios habita y se manifiesta. El Árbol de la Religión marca diferencias entre los hombres, entre los propios creyentes, produce barreras: “Yo soy de Pablo, yo de Apolos, yo de Calvino, Yo de Lutero” . . . este árbol NO puede producir frutos buenos, frutos de justicia.

Gracias a Dios que estos árboles fueron cortados de raíz y como todos sabemos, la Ley y la Religión fueron echadas al fuego en el 70 D.C. con la destrucción de Jerusalén y cuando quemaron el Templo. No hay duda, estos árboles fueron cortados y fueron echados al fuego. El fruto de estos dos árboles es muerte, estos árboles nunca han producido justicia, ni santidad, ni esperanza, ni libertad, ni seguridad, ni fe, ni amor, ni perdón, ni vida . . . solamente JESÚS, el Árbol Verde, el Árbol de la Vida, nos puede dar vida y una vida en ABUNDANCIA.

“Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? El entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.”
Lucas 13:6-9

Voy a parafrasear este pequeño pasaje:

“Padre, he venido a Israel buscando fruto, llevo ya TRES AÑOS y no han creído en mí, ni en mis palabras, tienen su Ley, sus mandamientos, sus tradiciones, su Religión, pero NO me tienen a mí, ni llevan fruto”

Cuánto amor mostró el Padre hacia Israel cuando le dice a Jesús: “Espera un poco, dale un año más, déjame que yo siga obrando y vamos a ver lo que sucede”, tristemente, nosotros podemos mirar hacia atrás y sabemos muy bien lo que pasó: la higuera frondosa fue cortada, con sus grandes hojas de Ley, Religión y Legalismo. El sol (la gloria de Israel) se oscureció, la luna (su poder e influencia) se apagó y las estrellas (los sacerdotes) de Israel cayeron. Los religiosos usaron a los Romanos para matar al Mesías, lo que no sabían es que 40 años más tarde esos mismos Romanos matarían a sus amados hijos, destruirían su santa ciudad y quemarían su glorioso Templo.

“Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos . . . Porque si en el árbol verde (Jesucristo) hacen estas cosas, ¿en el seco qué no se hará?”
Lucas 23:28 y 31