Gracia y Paz

Este es un saludo que nuestro hermano Pablo usa de una forma constante en sus cartas:

“Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.”
Romanos 1:7b

Pablo sabía muy bien que NO podemos tener paz si no tenemos gracia, ¿queremos tener paz en nuestro corazón? Necesitamos la gracia de Dios. Solamente una vida en Cristo, una vida en la gracia podrá traernos esa paz que sobrepasa todo entendimiento.

Los que viven en la Ley, no pueden tener paz porque la vida en la Ley es una vida basada en la obediencia, en las buenas obras y en el arrepentimiento; los que quieren vivir sujetos a la Ley de Moisés, quieren agradar a Dios con sus obras, quieren ser aceptados por medio de sus propios méritos, en la Ley NO hay descanso, no hay reposo, lamentablemente, estos creyentes no han entendido la nueva vida que ahora tenemos en Cristo, ahora hemos sido aceptados en el Amado, a Dios no le sorprende nuestro pecado porque él llevó nuestro pecado, lo que sorprende a Dios es nuestra fe, por tanto, vivamos en la gracia para poder disfrutar de la Paz de Dios en nuestros corazones, vivamos sabiendo que somos amados, que somos hijos de Dios, que somos su Pueblo, vivamos una vida de fe, una vida de confianza, una vida de gratitud por lo que Jesucristo nos ha dado y por lo que Él ha hecho por nosotros.

¡Gracia y Paz!