25 de Diciembre Fum Fum Fum

EXTRACTO DEL LIBRO “LA VIDA Y LOS TIEMPOS DE JESÚS EL MESÍAS” TOMO 1 ESCRITO POR EL ERUDITO JUDÍO ALFRED EDERSHEIM

“. . . en aquella noche de invierno el 25 DE DICIEMBRE que los pastores velaban los rebaños destinados a los servicios sacrificiales, en el mismo lugar consagrado por la tradición como el punto en que el Mesías tenía que ser revelado por primera vez. De repente llegó el anuncio tanto tiempo demorado . . . El cielo y la tierra parecieron confundirse cuando súbitamente un ángel se presentó ante sus ojos deslumbrados, mientras la gloria del Señor parecía envolverlo todo como un manto de luz. Sorpresa, temor, asombro, todo ello quedó acallado en calma y expectación cuando se oyó la voz del ángel diciendo que aquello que veían no implicaba el juicio, sino que traía a los que esperaban en Israel el gran gozo de las buenas noticias que él llevaba: que el Salvador, Mesías, Señor, prometido desde hacía tanto tiempo, había nacido en la ciudad de David, y que ellos mismos podían ir a verle y reconocerle por la humildad de las circunstancias que rodeaban su Natividad. Fue como si los ángeles acompañantes hubieran esperado la señal. Tal como cuando se ponía el sacrificio sobre el altar, y la música del Templo prorrumpía en tres secciones, cada una marcada por el sonido de las trompetas de plata de los sacerdotes . . . así también, cuando hubo hablado el ángel heraldo, una multitud de los ejércitos celestiales apareció a su lado para acompañar con himnos las buenas noticias que él había dado. Lo que cantaban no era sino el reflejo de lo que había sido anunciado. Proclamaba en el lenguaje de la alabanza el carácter, el significado, el resultado de lo que acababa de tener lugar. Los cielos entonaban el cántico de «gloria»; la tierra se hacía eco como «paz»; y caía en los oídos y corazones de los hombres como «gran gozo»

¡Gloria a Dios en las alturas, y sobre la tierra paz, entre los hombres gran gozo!"