Una cosa te falta

Muchos creen que soy duro con los legalistas y con los religiosos y la verdad es que sí lo soy, estoy siguiendo las pisadas de mi amado Jesús y él fue MUY duro con los legalistas y religiosos, con los que eran justos a sus propios ojos, con los que se enseñoreaban del Pueblo.

¿Qué necesitan los religiosos y legalistas? Necesitan muchas cosas, pero entre esas cosas, se encuentran los mandamientos y las prohibiciones de la Ley. Cuando Jesús ve a un miserable pecador despreciado por el Pueblo recaudando los impuestos para Roma, Jesús le dice: “Sígueme”; cuando le presentan a una mujer adúltera, Jesús le dice: “Yo tampoco te condeno”; cuando Jesús ve a un hombre pecador subido a un árbol, Jesús le dice: “Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.”; cuando una mujer pecadora limpia los pies de Jesús con sus lágrimas y los seca con sus cabellos, Jesús le dice: “Tus pecados te son perdonados.”, PERO cuando se le acerca un intérprete de la Ley de Moisés, Jesús le dice: “¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?”; cuando se le acerca un joven rico observante de la Ley de Moisés, Jesús le dice: “UNA COSA TE FALTA”.

Queridos amigos y hermanos, esto es lo que necesitan oír los religiosos y legalistas, los que se jactan de que guardan la Ley de Moisés, UNA COSA TE FALTA. El problema de estas personas es que piensan que Dios está contento cuando intentan guardar la Ley de Moisés . . . “Hermano Juan, yo intento guardar la Ley”, y yo intento ser un caballo, pero no lo soy, afirmas que tú intentas guardar la Ley y al usar el verbo INTENTAR, me estás demostrando que NO guardas TODOS los mandamientos y TODAS las prohibiciones de la Ley de Moisés. Algunos astutamente quieren dividir la Ley de Moisés para justificar su desobediencia: “Hermano Juan, yo guardo la Ley moral, pero NO la Ley ceremonial”, bonita forma para NO aceptar que la Ley NO se puede guardar.

Jesús le dijo a un intérprete de la Ley: “¿Qué está escrito en la ley?” (Lc. 10:26) y nuestro hermano Pablo afirmó “Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley?” (Gl. 4:21). ¿Qué está escrito en la Ley? ¿No has oído la Ley? ¿No sabes que la Ley es obedece TODOS los mandamientos? ¿No sabes que Dios demanda una obediencia PERFECTA?

“. . . Si obedeces diligentemente al Señor tu Dios, cuidando de cumplir TODOS sus mandamientos que yo te mando hoy, el Señor tu Dios te pondrá en alto sobre todas las naciones de la tierra . . . Pero sucederá que si NO obedeces al Señor tu Dios, guardando TODOS sus mandamientos y estatutos que te ordeno hoy, vendrán sobre ti todas estas maldiciones y te alcanzarán . . .”
Deuteronomio 28:1 y 15

¿Quieres que el Señor tu Dios te ponga en alto por medio de tu obediencia? Si es así, GUARDA TODOS SUS MANDAMIENTOS Y ESTATUTOS . . . pero déjame decirte algo, si NO guardas TODOS sus mandamientos y estatutos, vivirás EN MALDICIÓN. La Ley de Moisés lo dijo y Pablo, que conocía muy bien la Ley, afirmó:

“Maldito todo aquel que no permaneciere en TODAS LAS COSAS escritas en el libro de la ley, para hacerlas.”
Gálatas 3:10

Dios en su Ley y Pablo en sus cartas nos dicen lo mismo: SI NO GUARDAS TODOS LOS MANDAMIENTOS, vives en maldición.

Siempre faltará UNA COSA cuando quieras guardar la Ley de Moisés, podrá ser algo que haces o algo que no haces, pero siempre habrá algo más que hacer, una cosa más que guardar, una cosa más que evitar, un mandamiento más que cumplir, una prohibición más . . . ¿Tú quieres guardar la Ley para agradar a Dios? Si es así, recuerda guardar TODOS los mandamientos, TODOS los estatutos y TODAS las ordenanzas de la Ley de Moisés porque:

“. . . cualquiera que guardare toda la ley, PERO ofendiere en UN punto, se hace culpable de TODOS.”
Santiago 2:10

Si NO eres un idólatra, si NO robas, si NO mientes, si NO codicias, si NO adulteras, si NO das falso testimonio, si compartes tu pan con el pobre, PERO has trabajado en Shabat, entonces eres CULPABLE DELANTE DE DIOS, ERES UN TRANSGRESOR DE LA LEY y la maldición te alcanzará.

“si NO obedeces al Señor tu Dios, guardando TODOS sus mandamientos y estatutos que te ordeno hoy, vendrán sobre ti todas estas maldiciones y te alcanzarán . . .”
Deuteronomio 28:1 y 15

“Guardad TODOS mis estatutos y TODAS mis ordenanzas, y ponedlos por obra, no sea que os vomite la tierra en la cual yo os introduzco para que habitéis en ella.”
Levítico 20:22

“Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer TODO lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a diestra ni a siniestra”
Josué 23:6

“Maldito todo aquel que no permaneciere en TODAS LAS COSAS escritas en el libro de la ley, para hacerlas.”
Gálatas 3:10

• “Hermano Juan, yo guardo la Ley
• Entonces ¿Por qué no te circuncidas?

• “Hermano Juan, yo guardo la Ley
• Entonces, ¿Por qué comes jamón, gambas y langostinos?

• “Hermano Juan, yo guardo la Ley
• Entonces, ¿Por qué tocas a tu esposa cuando está con el periodo, te sientas en su silla y duermes en su misma cama?

• “Hermano Juan, yo guardo la Ley
• Entonces, ¿Por qué no vas a Jerusalén cuando son las Tres Fiestas de peregrinaje?

• “Hermano Juan, yo guardo la Ley
• Entonces, ¿Por qué no te has casado con tu cuñada cuando murió tu hermano cumpliendo así la Ley del Levirato?

• “Hermano Juan, yo guardo la Ley
• Entonces, ¿Por qué trabajas el sábado por la mañana?

• “Hermano Juan, yo guardo la Ley
• Entonces, ¿Por qué das tu diezmo a un gentil cuando el diezmo es para los levitas?

Si quieres vivir este tipo de vida, la vida bajo la Ley, la vida en el Antiguo Pacto, las palabras de Jesús siempre susurrarán a tu corazón:

UNA COSA TE FALTA

Gloria a Dios por la personas que no se auto engañan y que saben que este tipo de vida NO se puede vivir, gloria a Dios por las personas que han entrado en el Nuevo Pacto confiando en el sacrifico y en la obra de Jesucristo, gloria a Dios por los que caminan por fe y viven por fe, confiando en la Gracia de Dios, con el amor de Dios ardiendo en sus corazones y el Espíritu Santo morando en sus vidas y guiando sus pasos . . .

La vida en el Nuevo Pacto es MARAVILLOSA, no hay jactancia de nuestra parte, no es algo que nosotros hayamos hecho o podamos hacer, somos aceptos en el Amado, hijas e hijos preciosos a los ojos de nuestro Dios.

“Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.”
Romanos 4:4 y 5