Un nuevo y mejor Pacto

El Antiguo Pacto era bueno, pero el Nuevo Pacto es MEJOR. Creo que todavía nos cuesta entender un poco la grandeza y la superioridad del Nuevo Pacto, todavía muchos se aferran al Antiguo Pacto y a mandamientos obsoletos que no pueden darnos vida. Pablo lo dijo muy claramente:

“. . . venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.”
Romanos 7:9

Cuando viene el mandamiento, el pecado revive y el hombre muere, el pecado revive porque la fuerza del pecado es la Ley, la Ley da poder al pecado:

“. . . y el poder del pecado es la ley”
I Corintios 15:56

Recodemos que la Ley de Moisés fue dada para que el pecado AUMENTARA:

“Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase;”
Romanos 5:20

Si alguien te ha dicho que la Ley de Moisés te aparta del pecado, te ha mentido, ya que la Ley NO se introdujo para que el pecado disminuyera, se introdujo para que el pecado abundase, si alguien te ha dicho que la Ley de Moisés te da vida, te ha mentido porque la Ley NO pudo, ni puede dar vida.

“. . . si se hubiera dado una ley capaz de impartir vida, entonces la justicia ciertamente hubiera dependido de la ley.”
Gálatas 3:21

Pablo descubrió por experiencia propia que el mandamiento que era para vida, en realidad, le trajo la condenación y la muerte.

“Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;”
Romanos 7:10

Pablo se encontró desbordado con el gran peso de la Ley y la multitud de mandamientos y prohibiciones, por eso, Dios hizo un segundo Pacto, un Nuevo Pacto, un mejor Pacto, ya que el hombre era débil para guardar la Ley de una forma perfecta.

“Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.”
Hebreos 8:7

El Nuevo Pacto es una Pacto de Gracia, es un Pacto de amor, un Pacto por el cual podemos disfrutar de una relación íntima y personal con nuestro Dios basada en el amor, ahora tenemos un nuevo corazón y una nueva vida, Cristo vive en nosotros y su vida nos transforma, ahora no vivimos por lo que hacemos, ni por lo que no hacemos, vivir según nuestras propias obras es vivir en el Antiguo Pacto, ahora en el Nuevo Pacto, nuestra vida es de fe, caminamos por fe, vivimos por fe y agradamos a Dios cuando creemos en lo que Dios es y en lo que Dios ha hecho por nosotros. El justo vive por fe, una fe que obra por el amor, gracias a Dios que hemos muerto a la Ley, gracias a Dios que no tengo que matar a mi mascota, gracias a Dios que las cosas viejas pasaron y ahora vivimos en el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la Letra porque la Letra mata, pero el Espíritu da vida (Ro. 7:6 / II Co. 3:6 / Jn. 6:63).

“En esa época pensaba que todo eso era muy valioso, pero gracias a Cristo, ahora sé que eso no tiene ningún valor. Es más, creo que nada vale la pena comparado con la enorme dicha de conocer a Jesucristo, mi Señor. Por Cristo he abandonado todo lo que creía haber alcanzado. Ahora sé que eso sólo era basura. De esa manera he conseguido tener ahora a Cristo en mi vida y estar unido a él. En él soy aprobado por Dios, no por seguir la ley, sino por la fe en Cristo. La aprobación viene de Dios y es por la fe.”
Filipenses 3:7-9 – La Biblia Palabra de Dios para Todos