Palabras de Gracia

Yo estuve muy involucrado en el movimiento de las raíces hebreas de nuestra fe en Jesús, estudié Torá, hebreo y Judaísmo. Algo maravilloso que sucedió en mi vida es que estudiando el Antiguo Pacto, entendí la grandeza del Nuevo Pacto; estudiando la Religión Judía, entendí la relación que ahora podemos disfrutar con Dios fuera de todo legalismo y religiosidad. En el movimiento mesiánico, muchos afirman que Jesús vino a reformar el Judaísmo, sin embargo, esto es completamente falso, Jesús ha venido a darnos vida, no a darnos una religión, nuestra vida ahora está basada en la Gracia de Dios, NO en la Ley de Moisés; vivimos por fe en Cristo y no por las obras que la Ley de Moisés demanda a los que están bajo el Antiguo Pacto, ya que como decía Pablo en Romanos 3:19 “todo lo que dice la Ley, lo dice a los que están bajo la Ley.”

Nuestro hermano Pablo, nos enseña cosas asombrosas de la Ley de Moisés, cosas que no se pueden entender con una mentalidad legalista y religiosa, por ejemplo, Pablo afirma que cuando entramos en el Nuevo Pacto por la sangre del Mesías, la Ley ya NO está vigente en nuestras vidas, hemos muerto a la Ley, somos libres de la Ley y NO estamos bajo la Ley, todo esto lo enseña Pablo MUY claramente en sus cartas y su mensaje es claro y contundente, los que desean estar bajo la Ley, están obligados a guardarla TODA y como ya sabemos, nadie pudo, puede, ni podrá guardar TODA la Ley y Pablo, como buen conocedor de las Escrituras, sabe perfectamente que Dios en la Ley demanda obediencia a TODAS las palabras de la Ley.

Muchos mesiánicos se auto engañan pensando que porque guardan un mandamiento, Dios les va a bendecir o porque guardan unos pocos mandamientos están agradando a Dios, esto NO es así, si quieres basar tu relación con Dios en la Ley, entonces debes guardar TODA la Ley, no los mandamientos más divertidos como son las Fiestas y el Shabat . . . Pablo lo dijo claramente si quieres guardar UNO de los mandamientos entonces estás obligado a guardar TODOS, con la Ley NO se juega, es TODO o NADA, es obedece o muere.

Algunos atrevidos afirman guardar las Fiestas Bíblicas, pero NO suben a Jerusalén como la propia Torá enseña que hay que hacer en las tres Fiestas de peregrinaje (la Pascua, Shavuot y Sucot), por tanto, guardan las Fiestas a su manera y como quieren o como el Judaísmo Rabínico les enseña que hay que guardarlas, PERO NO como enseña la Torá, es curioso porque estos mesiánicos ni siquiera guardan el Shabat como la Ley demanda, ya que NO tienen problemas para usar el coche, cuando la Ley enseña que no se debe salir de casa en Shabat.

Los que viven en la Ley, viven en condenación porque la Ley fue dada para que conociésemos que somos pecadores y que estamos bajo maldición, PERO los que viven en Cristo viven SIN ningún tipo de condenación porque el Mesías quitó TODOS nuestros pecados y ahora la Ley ha perdido su autoridad y poder sobre nuestras vidas, ahora es la gracia la que nos enseña, la que nos capacita y es el amor el que nos mueve y nos guía por el poder del Espíritu Santo que mora en nuestras vidas.

Cuanto más te involucras en una religión, más consciente eres de lo que eres y de lo que NO eres, de lo que haces y de lo que NO haces, de tus defectos y pecados porque la religión necesita que veas todo esto para atraparte en sus garras y para que sigas poniendo velas y haciendo rezos y celebrando fiestas y esforzándote en alcanzar la luna, PERO cuanto más consciente eres de Jesucristo y de su obra y de su amor y del Nuevo Pacto, más consciente eres de su gran amor, de su perdón constante, de su maravillosa gracia y de lo bueno que es nuestro Abba. Es triste que muchos NO conozcan el Nuevo Pacto y todo lo que abarca, el Nuevo Pacto NO es solamente que ahora no tengo que sacrificar a mi mascota, el Nuevo Pacto es Dios viviendo en mí, su Espíritu en mi corazón, su amor derramado en mi vida y su gracia obrando en todo mi ser, el Nuevo Pacto es que TODOS mis pecados han sido quitados y perdonados, es que Dios NUNCA me echa en cara lo que hago, ni recuerda mis defectos, el Nuevo Pacto es Dios mirándome con amor y abrazándome con su gracia, el Nuevo Pacto es JESÚS, NUESTRA ESPERANZA DE GLORIA.