El Poder del Pecado es la Torá

“y el poder del pecado es la ley”
I Corintios 15:56

Este versículo se puede ver de muchas formas, pero lo que SÍ está claro es que podemos afirmar que: la Ley da poder al pecado o la Ley fortalece el pecado. Por eso, cuando algunos dicen que la Ley debilita al pecado, están afirmando justo lo contrario de lo que nos enseña Pablo.

La Ley nos dice que NO hagamos algo y por la rebeldía que llevamos arrastrando desde la caída, el hombre dice:

“Yo soy independiente, ¿quién es Dios para decirme lo que debo hacer?”

De esta forma, la Ley hace que las pasiones pecaminosas sean despertadas.

“Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas despertadas por la ley, actuaban en los miembros de nuestro cuerpo a fin de llevar fruto para muerte.”
Romanos 7:5

Otra forma de verlo es que la Ley nos dice que NO hagamos cosas que nosotros nunca hubiésemos pensado hacer, por ejemplo, “No codicies la mujer de tu vecino”, cuando leemos esto decimos:

“¿Quién es mi vecino? ¡AH! Miguel es mi vecino y ¿Quién es la mujer de Miguel? ¡Ah! Es María . . . wow qué guapa es María”

Si nos fijamos bien, al decir que NO hagas algo, nos lleva a pensar precisamente en lo que NO debemos hacer, por ejemplo, si yo te digo a ti: “Puedes pensar en cualquier cosa, pero NO pienses en un globo rojo, ok? NO pienses en un globo rojo . . .” lo primero que hace tu mente es pensar en un globo rojo.

Cuando los hombres acuden a la Ley buscando una solución, no se dan cuenta que en la Ley NO está la solución, en la Ley está el problema, la solución está en CRISTO, en lo que Él hizo por nosotros.

Termino recordando que Jesús desarmó al diablo en la Cruz quitándole su principal arma, el arma que él usaba para acusarnos y condenarnos – La Ley:

“y habiendo en ella (la Cruz) desarmado completamente a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente en el desfile triunfal.”
Colosenses 2:15

El diablo ya NO tiene arma con la que nos pueda acusar o condenar, por eso, ahora, en Cristo, NO hay condenación porque donde NO hay Ley tampoco hay transgresión y tampoco condenación (Ro. 4:15, 5:13 y 8:1).

“anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz”
Colosenses 2:14

“aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas”
Efesios 2:15

Hemos muerto a la Ley, hemos sido liberados de la Ley y ya NO estamos bajo la Ley, por eso, el pecado, cada vez más, se está debilitando en nuestras vidas, ya no tiene el poder que le daba la Ley.

Por todo esto, entender el Nuevo Pacto, entender la obra de Jesucristo y entender el mensaje del Evangelio, las Buenas Noticias, es TAN importante. La verdad que conocemos es la verdad que nos libera.