De una manera contraria a la Ley

Un grupo de judíos dijo de Pablo lo siguiente:

“Este persuade a la gente para que adore a Dios de una manera contraria a la Ley.”
Hechos 18:13

Este grupo de judíos reconocía que Pablo estaba persuadiendo a la gente para que adorase a Dios, pero ese no era el problema, el problema era que esa adoración era contraria a lo que la Ley enseñaba.

La adoración según la Ley era una adoración basada en el Templo, en la carne y basada en las obras, sin embargo, la adoración verdadera es una adoración en el Corazón y basada en el amor. Creo que Pablo enseñaría esto porque fue lo que el mismo Jesús nos enseñó:

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”
Juan 4:23

Jesús le acababa de decir a la mujer samaritana que “la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.” (Jn. 4:21), es decir, el Templo NO será el lugar donde se llevará a cabo la adoración, de hecho, la adoración válida sería “en espíritu y en verdad”, Pablo enseñaría este tipo de adoración y de vida, una adoración que no se basa en lo externo, ni en nuestros sacrificios, ni en nuestras obras, una adoración que se basa en nuestro amor por Dios y se lleva a cabo en nuestro corazón, una adoración verdadera, sin mentiras, ni palabras vacías. Por eso, Pablo dijo:

“Dios . . . no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres”
Hechos 17:24b y 25a

Esta era la adoración contraria a la Ley, una Ley que ordenaba subir a Jerusalén y presentarte delante de Dios con sacrificios y ofrendas, ahora en el Nuevo Pacto, ni Dios mora en un Templo hecho por manos humanos, ni es honrado por los sacrificios que los hombres puedan ofrecer con sus manos, la verdadera adoración es la que Jesús nos mostró “en espíritu y en verdad”.

“Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.”
Filipenses 3:3

Esta reflexión pertenece a una de las Paradas de mi libro:

MI COMPAÑERO DE VIAJE

© 2019 Ministerio Luz a las Naciones

We use cookies on our website. Some of them are essential for the operation of the site, while others help us to improve this site and the user experience (tracking cookies). You can decide for yourself whether you want to allow cookies or not. Please note that if you reject them, you may not be able to use all the functionalities of the site.