¡Come, bebe y . . . vive!

“Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.”
Juan 6:53 y 54

¿Qué quiere decir “comer y beber” en estos versículos? Está claro que estas afirmaciones NO pueden interpretarse de una forma literal, entonces ¿cómo interpretamos “el que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna”?

Comer su carne y beber su sangre quiere decir creer en Él y participar de Su vida. Por eso, cuando el hombre comió del fruto del árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, estaba creyendo la mentira del diablo que decía que a través del conocimiento del Bien y del Mal, los hombres pueden llegar a ser como Dios y obtener vida eterna, cuando el hombre participó de dicho fruto, estaba aceptando y creyendo una mentira, estaba creyendo que viviendo una vida basada en el esfuerzo humano y en las obras, podía llegar a ser como Dios y podía tener vida eterna.

Jesús nos dice que el que no come su carne, no tiene vida; el que no bebe su sangre, no tiene vida, está claro que NO hay vida fuera de Él, la vida está en Él, por eso, cuando creemos en Él y Jesús hace su morada en nosotros, tenemos vida eterna y cuando nuestro cuerpo muera, tenemos la promesa de la resurrección, Jesús nos resucitará.

Comer del fruto del árbol del conocimiento del Bien y del Mal, trajo muerte al hombre, sin embargo, comer de la carne y beber de la sangre del Hijo del Hombre, nos trae vida porque Él es el Árbol de la Vida y solamente creyendo en Él, podremos tener y vivir una vida espiritual y eterna.

“. . . el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo . . . Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás . . . asimismo el que me come, él también vivirá por mí . . . Este es el pan que descendió del cielo . . . el que come de este pan, vivirá eternamente.”
Juan 6:33, 35, 57 y 58

¡Come, bebe y . . . VIVE!

Esta reflexión pertenece a una de las Paradas de mi libro:

MI COMPAÑERO DE VIAJE

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