Llamados por el Rey

Hace varios años tuve un sueño en el cual el Rey de España daba una Fiesta en su Palacio y me llamaba por teléfono para invitarme, imagínate que alegría me entró . . . cuando llegó el gran día y me dirigía al Palacio, había invitados que llevaban invitación, pero yo NO llevaba una invitación, en ese momento me di cuenta que a lo mejor NO me dejarían entrar al Palacio, sin embargo, me dije a mí mismo: “Juan, no tengas miedo, el Rey te llamó por teléfono, cuando te pidan la invitación solamente di que el propio Rey te llamó y te invitó a la Fiesta de una forma personal.

Cuando me desperté NO tenía ninguna duda de lo que Dios me quería decir, muchos van por la vida enseñando la invitación donde pone: Cristiano Evangélico, Católico, Testigo de Jehová, Judío Observante, Persona Piadosa . . . hermanos, nosotros no tenemos un papel, tenemos la invitación personal del mismo Rey, Él nos ha llamado para que podamos ir a la Fiesta, para disfrutar del Palacio y de la mesa del banquete . . . Él nos ha llamado porque nos conoce, nos ha llamado porque nos ama . . . No te preocupes si otros tienen muchas invitaciones, tú tienes la invitación del mismo Rey, nadie podrá impedirte la entrada a la Casa del Padre, el Palacio del Gran Rey.

“¡Oh, si él me besara con besos de su boca!
Porque mejores son tus amores que el vino.
A más del olor de tus suaves ungüentos,
Tu nombre es como ungüento derramado;
Por eso las doncellas te aman.
Atráeme; en pos de ti correremos.
El rey me ha metido en sus cámaras;
Me llevó a la casa del banquete,
Y su bandera sobre mí fue AMOR.”
Cantar de los cantares 1:2-4a; 2:4