Una Obra de Arte

Imagínate que estamos en una galería de arte viendo un cuadro y comienzo a hacer una crítica a uno de ellos:

“A este cuadro le falta luz, los colores no son los adecuados, las sombras no tienen el ángulo correcto, le faltan muchos detalles . . .”

Y ahora imagínate que el pintor del cuadro estaba a mi lado y me ha escuchado, ¿estoy dándole honra al Pintor del cuadro? ¿Cómo se sentirá?

Ahora imagínate que esta vez examino el cuadro y digo:

“Este cuadro es una obra de arte, se ve limpio, con colores equilibrados y vibrantes, con una perspectiva bien lograda . . .”

Si el autor de este cuadro me oye decir estas palabras ¿Cómo se sentiría? Creo que con estas palabras estaría ensalzando al pintor.

¿Quién es el Pintor de nuestra vida? ¿Qué diremos de lo que Él está pintando en nuestros lienzos?

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús”
Efesios 2:10

Los que afirman que somos depravados, pecadores, miserables, gusanos . . . no están honrando al Pintor, ni a la obra que ha hecho, PERO cuando declaramos que somos sus hijas y sus hijos, que hemos sido perdonados y limpiados, que hemos sido aceptados y amados, que somos nuevas criaturas y más que vencedores . . . entonces estamos dándole honra al Pintor de nuestras vidas y a Su preciosa obra.

Honremos al Pintor hablando bien de lo que Él ha pintado y está pintando en nuestros lienzos, lo que Dios está dibujando y pintando en tu vida tiene mucho valor y si alguien tiene duda, dile que mire la Firma que hay en tu cuadro.

“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.”
Salmo 139:14