Tesoros en el Cielo

“haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.”
Mateo 6:20

Jesús nos habla de tesoros en el cielo, pero ¿a qué se refiere? . . . Encontramos una pista en el Antiguo Testamento en el libro de Deuteronomio:

“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos”
Deuteronomio 19:5

Dios afirmó que los que guardan el Pacto, serían su especial tesoro, por tanto, cuando Jesús afirma que hagamos tesoros en el Cielo, nos está hablando de personas, de las personas a las que hemos compartido las Buenas Noticias del Evangelio.

Cuando un pescador va a pescar y vuelve con la barca llena de peces, el tesoro de este pescador son esos peces que ha podido pescar, nosotros somos pescadores de hombres y cuando los hombres reciben a Jesús por nuestro mensaje (ya sea en palabras o en acciones), estos son los tesoros que tendremos en el cielo. Puedes preguntar a cualquier madre o padre acerca de su tesoro más valioso y, sin ninguna duda, te contestará que sus hijos, de igual forma, los hijos de Dios que han podido oír hablar de Jesús por nosotros, son nuestros tesoros en el Cielo, hagamos, pues, tesoros en el Cielo.