OH JESÚS ¡Cuánto nos amas!

OH JESÚS ¡Cuánto nos amas!

Tu rostro fue desfigurado delante de los hombres
para que nuestro rostro . . .
pudiese ser reconocido delante de Dios.

Tu ropa se manchó con tu sangre
para que muestra ropa . . .
pudiese ser emblanquecida.

Fuiste despreciado y aborrecido por los hombres
para que nosotros . . .
pudiésemos ser amados y perdonados por nuestro Dios.

Te hiciste siervo de los hombres
para que nosotros . . .
pudiésemos ser hechos hijos de Dios.

Tuviste hambre y sed
para que nosotros . . .
pudiésemos ser saciados.

Te hiciste pobre
para que nosotros . . .
pudiésemos ser enriquecidos.

Llevaste nuestro dolor y enfermedad
para que nosotros . . .
pudiésemos ser sanados.

Te quitaron la ropa
para que nosotros . . .
pudiésemos ser vestidos con vestiduras de Salvación.

Llevaste una corona de espinas
para que nosotros . . .
pudiésemos recibir una Corona de Justicia.

Te dieron a beber vinagre
para que nosotros . . .
pudiésemos beber del Agua de la Vida.

Te hiciste pecado y maldición
para que nosotros . . .
pudiésemos ser hechos justicia y bendición.

Moriste en la oscuridad
para que nosotros . . .
pudiésemos vivir en la Luz.

Bebiste de la Copa del Sufrimiento
para que nosotros . . .
pudiésemos alzar la Copa de la Salvación.

OH JESÚS ¡Cuánto nos amas!

“¿Qué daré al SEÑOR
por todos sus beneficios para conmigo?
Alzaré la copa de la salvación,
e invocaré el nombre del SEÑOR.”
Salmo 116:12 y 13

AMÉN