A nadie conocemos según la carne

“. . . de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.”
II Corintios 5:16

Muchos judíos conocieron a Jesús según la carne, muchos (especialmente los religiosos) pensaban que era un pecador y un endemoniado, pero había otros que pensaban que era un buen hombre, pensaban que era un hombre justo enviado por Dios para hacer el bien, un joven rabino judío . . . sin embargo, Pablo dice que “de aquí en adelante” ya NO lo conocen de esta forma, ya no lo conocen según la carne, ¿por qué? Porque Pablo ahora conoce al Jesús resucitado, por tanto, Pablo sabe que Jesús no fue solamente un hombre bueno, fue el Mesías de Israel, el Salvador del Mundo, el Señor de la Gloria, el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, el que murió, pero ahora vive y está sentado a la Diestra del Padre.

Este versículo tiene dos partes y la primera parte también es importante, Pablo nos dice primero que:

“. . . de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne”

Cuando miramos a un no-creyente, ¿qué vemos? ¿vemos a un pecador miserable? ¿vemos a un enemigo? ¿vemos a un hombre perverso e inicuo? Si nosotros vemos así a los no-creyentes es porque los conocemos según la carne, PERO si hacemos caso a lo que Pablo nos dice y al ejemplo que Jesús nos dejó (Jn. 8:15), no conoceríamos a NADIE según la carne y en vez de ver a un pecador, veríamos a un oveja valiosa, perdida y amada; en vez de ver a un enemigo, veríamos a un amigo herido que necesita a Jesús; en vez de ver a un hombre perverso e inicuo, veríamos a un hombre que no aprendió a amar y que no ha conocido el amor . . .
¿Y qué pasa cuando miramos a un creyente? ¿qué vemos? ¿sabes lo que Pablo veía? Sigamos leyendo lo que él nos dice:

“de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
II Corintios 5:16 y 17

Mírame a mí y puede que veas a un hombre débil y lleno de fallos, pero Dios no me conoce según la carne, Dios no me ve así, soy una nueva criatura, una nueva creación, soy un hijo amado de Dios, ¿qué piensan de ti cuando la gente te mira? ¡Qué no te importe lo que piensen de ti los que te conocen según la carne! Dios ya no te conoce así, Dios te ve como una hija amada, como un hijo amado, como parte de su familia, como amigas y amigos . . . cuando veamos las debilidades de nuestros hermanos, pensemos en lo que Dios dice de ellos, pensemos en la obra maravillosa que Dios está haciendo en sus vidas, sigamos lo que Pablo nos dice “no conozcamos a nadie según la carne”.

". . . desde este momento, no vemos a los demás como lo hace todo el mundo. Es cierto que en el pasado veíamos a Cristo de esa manera, pero ahora no lo vemos como un hombre cualquiera."
II Corintios 5:16 – La Biblia Palabra de Dios para todos

“A partir de ahora, ya no vamos a valorar a los demás desde el punto de vista humano. Y aunque antes valorábamos a Cristo de esa manera, ya no seguiremos valorándolo así.”
II Corintios 5:16 – Biblia en Lenguaje Sencillo

“. . . de ahora en adelante no consideramos a nadie según criterios meramente humanos. Aunque antes conocimos a Cristo de esta manera, ya no lo conocemos así.”
II Corintios 5:16 – Biblia al Día

Esta reflexión pertenece a una de las Paradas de mi libro:

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