La Vida en la Carne vs La Vida en el Espíritu

“porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.”
Romanos 8:13

Vivir conforme a la carne es vivir bajo la Ley. Vivir según el Espíritu es vivir bajo la Gracia.

Los que viven según la carne se alimentan del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, dicho Árbol representa la Ley porque por la Ley conocemos lo que está bien y lo que está mal.

Los que viven según el Espíritu se alimentan del Árbol de la Vida, dicho Árbol representa a Jesús.

Los que viven en la carne, es decir, bajo la Ley, quieren agradar a Dios en la carne (Gl. 6:12) a través de las obras de la Ley: circuncidándose, guardando las leyes dietéticas, no tocando a la esposa cuando tiene el periodo, etc etc etc

Los que viven en el Espíritu, es decir, bajo la gracia, quieren agradar a Dios a través de la fe (Heb. 11:6a): creyendo en Jesús, en lo que Él es y en lo que Él ha hecho por nosotros.

Si un creyente vuelve a la Ley, Pablo nos dice que Cristo de nada le aprovechará (Gl. 5:2), caerá de la Gracia (Gl. 5:4) y según la Carta a los Hebreos, este creyente estará retrocediendo (Heb. 10:38), pisoteando la sangre de Cristo y haciendo afrenta al Espíritu de Gracia (Heb. 10:29).

Pablo le dice a Pedro cuando se aparta de los gentiles y deja de comer con ellos, que es DE CONDENAR (Gl. 2:11), Pablo, que es el que nos enseña que ya NO hay condenación en Cristo (Ro. 8:1), le dice a Pedro que es de condenar porque si haces una distinción entre un judío y un gentil apartándote de los gentiles y si dejas de comer con los gentiles para mostrar que guardas la leyes dietéticas de la Ley, estás poniéndote bajo la Ley y bajo la Ley hay condenación y muerte, pero bajo la gracia, hay perdón y hay vida. Por eso, Pedro era de condenar.

En Hebreos 13:9 leemos:

“Mejor es que el corazón sea fortalecido con la gracia, no con régimen de alimentos, del que no sacaron ningún provecho los que lo observaban.”
La Biblia Textual

“Mejor es que el corazón sea fortalecido con la GRACIA . . .”

Los hijos de Dios son guiados por el Espíritu de Dios (Ro. 8:14) y si somos guiados por el Espíritu de Dios, NO estamos bajo la Ley (Gl. 5:18). Por tanto, Pablo nos dice en otras palabras:

“Si estamos bajo la Ley, entonces NO somos guiados por el Espíritu de Dios; si estamos bajo la Ley, estaremos viviendo según la carne bajo un Antiguo Pacto y NO estaremos viviendo una vida bajo la gracia de Dios en un Nuevo y mejor Pacto.”

“Pero ahora hemos quedado libres de la ley, habiendo muerto a lo que nos ataba, de modo que sirvamos en la novedad del Espíritu y no en el arcaísmo de la letra.”
Romanos 7:6

“porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.”
II Corintios 3:6b