Antiguo Pacto vs Nuevo Pacto

Muchos que soléis leer mis reflexiones habéis notado que menciono mucho el Nuevo Pacto, me gustaría explicar por qué menciono tanto dicho Pacto . . . muchos piensan que la diferencia principal entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto es una página blanca donde se puede leer con letras grandes: EL NUEVO TESTAMENTO, para otros, la diferencia entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto es que ahora, bajo el Nuevo Pacto, ya NO tenemos que matar nuestras mascotas, otros afirman que el Nuevo Pacto comienza con el nacimiento de Jesús y que, por tanto, tenemos que obedecer todas las letras rojas que encontremos en los Evangelios (en algunas versiones lo que dice Jesús viene con letra roja). Sin embargo, el Nuevo Pacto es totalmente diferente al Antiguo Pacto, de hecho, el mismo Dios declara en el libro de Jeremías que el Nuevo Pacto será “NO COMO EL PACTO QUE HICE CON SUS PADRES” (Jer. 31:32a). Por tanto, si es Nuevo es porque es distinto, si no fuese distinto, entonces no sería NUEVO.

De las tantas cosas que podríamos decir de este maravilloso Nuevo Pacto en la sangre de Cristo, me gustaría resaltar dos cosas, en el Nuevo Pacto TODOS podemos conocer a Dios de una forma personal y en el Nuevo Pacto nuestros pecados han sido perdonados y Dios NO los toma en cuenta, ni los recuerda, aunque hay muchas cosas más que podríamos decir, creo que con estas dos promesas, ya podemos estar dando saltos de alegría con corazones llenos de gratitud.

“Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.”
Jeremías 31:34

Dios declara que cuando haga este Nuevo Pacto TODOS podrán conocerle, TODOS podrán tener una relación con Él íntima y personal, desde el cristiano más pequeño hasta el cristiano más grande, TODOS podemos disfrutar de nuestro Dios siendo conocidos por Él y conociéndole a Él. Bajo el Antiguo Pacto NO todos podían conocer a Dios, no todos podían tener una relación estrecha con Él, de hecho, en el Antiguo Pacto solamente los reyes, los sacerdotes y los profetas recibían la unción, pero ahora, en el Nuevo Pacto TODOS hemos recibido la unción del Santo:

“Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.”
II Corintios 1:21 y 22

“vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis”
I Juan 2:20 y 21

En el Nuevo Pacto Dios ha perdonado TODOS nuestros pecados PRESENTES, PASADOS Y FUTUROS, la sangre de los animalitos solamente podía cubrir los pecados, pero la sangre de Cristo ha quitado nuestro pecado, esto quiere decir que delante de Dios estamos limpios PARA SIEMPRE, ahora estamos SIN MANCHA delante de nuestro Dios (Ef. 1:4), él ha sepultado nuestras iniquidades y ha echado en lo profundo del mar TODOS nuestros pecados (Miq. 7:19).

La Ley NO pudo perfeccionar a los que se acercaban a Dios por medio de los sacrificios de animales porque si hubiese sido capaz de perfeccionar a los que se acercaban, los sacrificios de animales habrían cesado, por eso, en el Nuevo Pacto, hemos sido perfeccionados PARA SIEMPRE y ya NO HAY NECESIDAD DE MÁS SACRIFICIOS, la preciosa sangre de Cristo fue suficiente para limpiarnos de nuestros pecados y darnos una salvación eterna.

“la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.”
Hebreos 10:1 y 2

“porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.”
Hebreos 10:14

Podríamos seguir hablando de la nueva vida en Cristo, una vida en abundancia vivida y compartida con él; de la presencia permanente del Espíritu Santo; de la gracia que Dios nos ha dado; de la paz que nos guarda; del amor que nos llena; de su inmensa misericordia; de la libertad gloriosa que tenemos; de que ya no hay circuncisión en la carne; de que ya NO hay un Templo; de que ya no hay condenación, ni temor, ni castigo, ni muerte . . . ¡ALELUYAH!

El Nuevo Pacto es diferente, el Nuevo Pacto es MEJOR con letras mayúsculas, el Nuevo Pacto es nuestro amado JESUCRISTO. ¡GLORIA A SU NOMBRE POR SIEMPRE!

La vida bajo el Nuevo Pacto NO TIENE ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER con la vida que se vive bajo el Antiguo Pacto porque hablar del Antiguo Pacto es hablar de la Sombras, hablar del Nuevo Pacto es hablar de la Luz; hablar del Antiguo Pacto es hablar de la Noche, hablar del Nuevo Pacto es hablar del Día; hablar del Antiguo Pacto es hablar del pecado y de la muerte, hablar del Nuevo Pacto es hablar del perdón y de la vida; hablar del Antiguo Pacto es hablar de nuestra condenación, hablar del Nuevo Pacto es hablar de nuestra Salvación; hablar del Antiguo Pacto es hablar de la Ley y de las obras, hablar del Nuevo Pacto es hablar de la Fe y del fruto; hablar del Antiguo Pacto es hablar del esfuerzo humano, hablar del Nuevo Pacto es hablar del reposo en Cristo; hablar del Antiguo Pacto es hablar de la carne, hablar del Nuevo Pacto es hablar del Espíritu.

“nuestra suficiencia proviene de Dios; el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un Nuevo Pacto, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu vivifica.”
II Corintios 3:5b y 6 – La Biblia Textual