¿Estar bajo la Ley nos ayuda a NO pecar?

TODOS PECAMOS, ya sea que vivamos bajo la gracia o bajo la Ley. El apóstol Juan nos dice que si alguno afirma que NO tiene pecado, es un mentiroso y la verdad NO está en él, por tanto, cualquier persona, creyente o no creyente, que diga que NO peca, ES UN MENTIROSO Y LA VERDAD NO ESTÁ EN ÉL.

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.”
I Juan 1:8

Una vez que hemos establecido que TODOS PECAMOS . . .

¿ESTAR BAJO LA LEY NOS AYUDA A NO PECAR?

La respuesta es un rotundo NO, pero no solamente es que NO nos ayude a NO pecar, es que la Ley produce en mí pecado. Por tanto, los que están bajo la Ley PECAN MÁS que los que hemos muerto a la Ley y somos libres de ella y ¿Cómo la Ley produce en mi pecado? Muy fácilmente, veamos:

1- El hombre es rebelde por naturaleza, dile a un niño que NO se suba a la silla roja . . . ¡acabas de hacer que se suba a la silla roja! Yo trabajo con niños y sé lo que digo. “¿Me va a decir mi profesor que no me suba a la silla?” “¿Quién es él para mandarme a mí lo que tengo que hacer?” Cuando escuchamos la Ley, nuestra rebeldía hace que pequemos contra ella.

2- La Ley nos da ideas para pecar que al hombre NO se le había ocurrido. Sigamos con el ejemplo anterior de la silla roja, ¿Sabes que a lo mejor este niño ni siquiera había visto la silla? Pero, al decirle que NO se suba a ella, ahora el niño la ve y comienza a pensar en la silla y comienza a pensar en las razones por las que su profesor no quiere que se suba y al final . . . el niño se sube a la silla.

Creo que los ejemplos están bien, pero que dice nuestro hermano Pablo:

“. . . y el poder del pecado es la ley.”
I Corintios 15:56

El poder del pecado es la Ley, en otras palabras, la Ley da poder al pecado, la Ley fortalece el pecado, la Ley da poder al pecado para vencernos. Por eso, Pablo nos dice:

“venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte”
Romanos 7:9 y 10

Cuando viene el mandamiento, el pecado NO muere, el pecado REVIVE, el pecado se activa por el mandamiento porque la Ley fortalece el pecado, el poder del pecado es la Ley y en la vida de Pablo, el mandamiento que se suponía que le tenía que dar vida, a él le resultó para muerte. Pablo continua diciendo:

“porque el pecado, aprovechándose del mandamiento, me engañó, y por medio de él me mató.”
Romanos 7:11

¿De qué se aprovechó el pecado? Se aprovechó del mandamiento y por medio del mandamiento, el pecado mató a Pablo, porque la Ley da poder al pecado para vencernos, para derrotarnos, para matarnos porque la Letra mata (II Co. 3:6).

“Pero el pecado, aprovechándose del mandamiento, produjo en mí toda clase de codicia; porque aparte de la ley el pecado está muerto.”
Romanos 7:8

Una vez más Pablo nos dice que el pecado usó el mandamiento para producir en Pablo toda clase de codicia y al final, Pablo afirma que si NO hay Ley, el pecado está muerto, por eso, Pablo nos dice que al morir con Cristo, hemos muerto a la Ley y la Ley NO tiene jurisdicción sobre los muertos, ahora el creyente ha muerto a la Ley, y por eso, EL PECADO ESTÁ MUERTO para nosotros.

“¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo a los que conocen la ley), que la ley tiene jurisdicción sobre una persona mientras vive?”
Romanos 7:1

Pablo dice que:

“donde no hay ley, tampoco hay transgresión.”
Romanos 4:15

El pecado NO se enseñorea de los que hemos muerto a la Ley porque donde NO hay Ley, no hay pecado (Ro. 7:8), ni transgresión.

“el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia.”
Romanos 6:14

Al no estar bajo la Ley, al haber muerto a la Ley, la Ley NO puede enseñorearse de nosotros.

Cuando vino la Ley, esto fue lo que pasó:

“Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase”
Romanos 5:20

La Ley NO se introdujo para que el pecado disminuyera, la Ley se introdujo PARA que el pecado ABUNDASE porque la Ley de Moisés con los 10 mandamientos NO producen justificación, ni vida, producen condenación y muerte:

“Y si el MINISTERIO DE MUERTE grabado con LETRAS EN PIEDRAS fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés . . . ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Porque si el MINISTERIO DE CONDENACIÓN fue con gloria . . ."
II Corintios 3:8 y 9

El ministerio de CONDENACIÓN y de MUERTE fue grabado con LETRAS EN PIEDRAS, los 10 mandamientos. Pablo nos habla de uno de los 10 mandamientos diciendo:

“tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: NO CODICIARÁS. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia;”
Romanos 7:7b y 8a

El niño de mi ejemplo, no sabía que había una silla roja hasta que su profesor le dijo; “No te subas a la silla roja”, de igual forma, Pablo conoció la codicia cuando la Ley le dijo: “NO CODICIARÁS”, y fue en ese momento, cuando el pecado se aprovechó del mandamiento para producir en Pablo toda clase de codicia.

La Ley no se dio para ayudarnos a no pecar, se dio para hacer CERRAR TODA BOCA DELANTE DE DIOS:

“sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios”
Romanos 3:19

Como yo no estoy bajo la Ley, la Ley a mí NO me habla porque lo que dice la Ley lo dice a los que están bajo la Ley, pero lo que la Ley dice, NO lo dice para que abran sus bocas en alabanza por los mandamientos, lo dice para que TODA BOCA SE CIERRE Y TODOS QUEDEN BAJO EL JUICIO DE DIOS.

Querida hermana y querido hermano, hace unos años yo creía que guardaba la Ley de Moisés y creía que Dios estaba contento de los pasos que daba en el cumplimiento de los mandamientos de la Ley: estuve en Jerusalén, estudié hebreo, guardaba el Shabat, celebraba la Pascua, construía mi Sucá, estudiaba Torá, siempre me dirigía a Jesús por su nombre en hebreo YESHUA, incluso llegué a pensar en la circuncisión . . . PERO cuanto más hacía, más lejos me encontraba de mi Dios y siempre pensando en hacer, hacer, hacer, servir, servir, servir, hacer, hacer, hacer, evitar, evitar, evitar . . . a lo mejor no me conoces, pero créeme que no hablo por hablar, he estado rodeado de creyentes que afirman que guardan la Ley y con sus acciones deshonran a Dios, he estado rodeado de creyentes que se han circuncidado, pero tienen corazones de piedra . . . me costó MUCHO entender lo que he estado enseñando estos últimos cuatro años, me costó entender el Nuevo Pacto, me costó entender la Gracia, me costó pensar que Dios me ama y me acepta como soy, pero ya lo he entendido y lo he creído y ahora LO ESTOY VIVIENDO y es algo maravilloso . . . y lo que tengo predico, lo que Dios me da es lo que doy, cuando alguien me dice que ama la Ley y guarda los mandamientos, no puede evitar verme a mí mismo unos años atrás diciendo lo mismo, por eso, comprendo a los que se oponen a este mensaje, yo estuve allí . . . termino esta reflexión haciendo algunas preguntas:

¿Para qué voy a pecar? ¿Para sentirme amado? Ya tengo a Cristo y él me hace sentirme amado cada vez que me abraza y me habla, ¿Para qué voy a pecar? ¿Para qué me acepten? Mi Dios me ha aceptado como soy y me ama como soy y se lo pasa genial conmigo y yo con él ¿Para qué voy a pecar? ¿Qué me va a dar el pecado que mi Dios NO me haya dado en Cristo? . . . Hermanos, lo tengo todo, lo tengo a Él y eso es suficiente para mí.