Unidos a ÉL

Jesús nos dijo que si queremos llevar fruto debemos permanecer en Él, las ramas llevan fruto porque permanecen unidas al árbol, pero todo el mundo sabe que cuando se separan del árbol, las ramas mueren, de igual forma, nosotros somos esos pámpanos unidos a la vid, somos ramas vivas que llevan el fruto que el Espíritu de Dios está produciendo en nosotros.

“Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.”
Juan 15:4

Permanecemos en la vid poniendo nuestra fe y confianza en nuestro Dios, creyendo que nosotros no hacemos la obra de Dios porque nosotros somos la obra de Dios, somos hechura suya, creados en Cristo Jesús. Dios está obrando en nuestras vidas de una forma poderosa y maravillosa. ¿Tienes prisa? A veces yo sí tengo prisa, pero Dios no la tiene y Dios sigue obrando en nuestras vidas con amor y paciencia.

Sigamos confiando en nuestro Dios, sabiendo que dependemos de Él en todo momento, descansemos en su amor sabiendo que lo que Dios ha comenzado en nosotros, Él se encargará de completarlo porque nuestro Dios es fiel y su fidelidad es grande para nosotros los que creemos, los que permanecemos unidos a Él.

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”
Juan 15:5