La Ley de Moisés traerá el Avivamiento . . .

Cuando predicamos la Ley de Moisés se produce un avivamiento en nuestras vidas, un avivamiento de pecado porque la Ley de Moisés fue dada para que el pecado abundase:

“. . . LA LEY se introdujo para que abundara la transgresión . . .”
Romanos 5:20

¿Cuándo vamos a entender que la Ley NO se dio para que dejemos de pecar? ¿Cuándo vamos a entender que la Ley fue dada para que toda boca se cierre? ¿Cuándo vamos a entender que la Ley fue dada para que nos diésemos cuenta que necesitamos el perdón y la gracia de Dios? ¿Cuándo vamos a entender que la Ley de Moisés no puede limpiar, ni justificar, ni salvar, ni santificar, ni dar vida?

Si predicamos la Ley, se van a despertar en nosotros pasiones pecaminosas, como dijo el apóstol Pablo:

“Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones de los pecados eran activadas en nuestros miembros por LA LEY, a fin de dar fruto para muerte.”
Romanos 7:5 – La Biblia Textual

“en un tiempo, yo vivía sin LEY; pero cuando vino el mandamiento, el pecado revivió, y yo morí”
Romanos 7:9 Y 10a – La Biblia Textual

Vino el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.

La Ley aviva el pecado en nuestras vidas, el mandamiento hace que el pecado reviva y nos mate.

“este mandamiento que era para vida, resultó ser para muerte;”
Romanos 7:10 – La Biblia Textual

El mandamiento se dio para vida, pero al no poder cumplirlo, el mandamiento me mató, PERO lo que el mandamiento, ni la Ley pudieron hacer (por mi debilidad), Dios lo hizo enviando a su Hijo.

“Pues lo que la LEY no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a su propio Hijo”
Romanos 8:3

En Cristo tenemos TODO lo que muchos quieren obtener guardando la Ley de Moisés, en Cristo estamos completos, en Cristo tenemos la salvación y el perdón de TODOS nuestros pecados, en Cristo hemos sido justificados y santificados, en Cristo tenemos una paz que sobrepasa todo entendimiento, en Cristo tenemos el amor de Dios que ha echado fuera el temor, en Cristo tenemos la libertad que ha roto nuestras cadenas, en Cristo tenemos una vida en abundancia, en Cristo somos más que vencedores, en Cristo hemos muerto a la Ley y somos libres de la Ley pudiendo ahora servir a Dios en el nuevo régimen del Espíritu y no en el arcaísmo de la Ley porque la Ley mata, pero el Espíritu da vida . . .

“Pero ahora hemos quedado libres de la LEY, habiendo muerto a lo que nos ataba, de modo que sirvamos en la novedad del Espíritu y no en el arcaísmo de LA LETRA.”
Romanos 7:6

“nuestra suficiencia es de Dios, el cual también nos hizo suficientes como ministros de un nuevo pacto, no de LA LETRA, sino del Espíritu; porque LA LETRA mata, pero el Espíritu da vida.”
II Corintios 3:5 y 6

¿Qué tipo de avivamiento queremos experimentar en nuestras vidas y en nuestras congregaciones?