¡Hipócritas!

El hipócrita es una persona que tiene una máscara, una persona que quiere aparentar ser algo que realmente NO es, la palabra “hipócrita” era usada por los griegos y romanos para los actores que se ponían una máscara para poder representar varios personajes distintos dentro de una obra de teatro. Jesús llamó a los fariseos y escribas “hipócritas” porque llevaban una máscara de religiosidad, porque eran buenos actores, sin embargo, Jesús declara lo que realmente había en sus corazones:

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, HIPÓCRITAS! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.”
Mateo 23:27

Las máscaras que llevaban los fariseos eran blancas y hermosas, pero esas máscaras estaban cubriendo los sepulcros llenos de huesos muertos y llenos de inmundicia. Algunas de esas máscaras eran: sus largas oraciones, sus filacterias ensanchadas, sus largos flecos, sus numerosos sacrificios, sus ofrendas, sus ayunos, su separación del mundo . . .

Jesús nos dice:

“. . . cuando ores, no seas como los HIPÓCRITAS; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres”
Mateo 6:5

A los hipócritas les encanta orar y se jactan de lo mucho que oran, Jesús dice que “ellos aman el orar”, pero no solamente aman el orar, aman el orar en pie en las sinagogas porque les encanta ir a todos los cultos de la sinagoga y les encanta elevar la voz para ser vistos por los hombres, Jesús llama a estos hombres actores con máscara, hipócritas.

No hay nada mejor que poder acercarse a nuestro Padre Celestial SIN máscaras, como nosotros realmente somos, con nuestros fracasos y con nuestros logros; con nuestras penas y alegrías; con nuestras derrotas y victorias . . . la gracia es lo que ha quitado las máscaras de nuestra vida, el haber sido amados y aceptados por nuestro Dios hace que ya NO tengamos necesidad de máscaras . . . hermano, mírame, tengo debilidades, cometo errores y peco, a lo mejor no te gusto como soy, pero mi Padre NO puede dejar de amarme, mi Padre no se da por vencido, mi Padre sigue obrando en mi corazón y sigue transformando mi vida y entre sus brazos siempre encuentro un lugar para mí . . . no hay máscaras en la gracia, pero hay muchas máscaras en la Religión, en ese gran escenario donde los hipócritas representan su mejor actuación para mostrar a los hombres lo que NO son . . .

“HIPÓCRITAS, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.”
Mateo 15:7 y 8