El Amor atrae, la Religión repele

Cuando la gente escucha hablar de una Religión, sale corriendo porque muchos están cansados de escuchar acerca de mandamientos y prohibiciones que NO pueden guardar y de falsas promesas pertenecientes a un futuro lejano, sin embargo, cuando la gente escucha hablar del amor de Dios y de lo que Jesucristo hizo, la gente corre a sus brazos y esto es lo que TODOS necesitamos escuchar y entender, necesitamos urgentemente escuchar y entender que Dios nos ama con un amor incondicional, que Dios está con nosotros en TODO momento (Dios no se queda en la puerta del cine esperándonos cuando vamos al cine) y que gracias a Jesús, ahora podemos tener una relación maravillosa con nuestro Padre Celestial.

Jesús NO ha venido a quitarnos vida, Jesús ha venido a darnos vida y una vida en abundancia. La idea del creyente que sufre, que es humillado, que es pobre y que es pisoteado, NO es la vida que quiere Dios que tengamos. Muchos siguen creyendo que el cristianismo es una Religión basada en normas, mandamientos y prohibiciones, pero el cristianismo es Cristo viviendo en nosotros y nosotros viviendo en Él; Cristo amándonos y nosotros amándole; Cristo compartiendo su vida con nosotros y nosotros compartiendo nuestra vida con Él; Cristo haciendo en nosotros una obra maravillosa, una obra que Él lleva a cabo en su amor y misericordia.

Dios está obrando en nuestras vidas a pesar de nuestros fracasos, errores, equivocaciones, pecados y caídas . . . Dios NUNCA nos abandona, ni se olvida de nosotros, él es un Padre bueno, nos levanta y nos enseña y no importa las veces que podamos fallarle, Él siempre está a nuestro lado para levantarnos, ayudarnos y consolarnos . . . el cambio en nuestras vidas vendrá como resultado de nuestra relación con Dios, como resultado de sentirnos aceptados, amados y arropados por nuestro Dios, el cambio no viene porque yo me proponga cambiar, ni viene por las recompensas que pueda obtener, ni por los castigos que pueda recibir, el cambio viene cuando dejo que su amor me transforme y que Cristo haga su obra en mí . . . Cristo no tiene prisa y nosotros tampoco deberíamos tenerla, Jesús no ha venido para darnos mandamientos, ni para que seamos su siervos, Cristo ha venido para darnos una vida plena en Él y para que seamos sus hijas amadas y sus hijos amados . . . y recordemos, NADA, NI NADIE NOS PODRÁ SEPARAR DEL AMOR DE CRISTO.

“¿Quién acusará a los escogidos de Dios? . . . ¿Quién es el que condenará? . . . ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? . . . Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores POR MEDIO DE AQUEL QUE NOS AMÓ.”
Romanos 8:33a, 34a, 35 y 37