Siervos en la Casa del Padre

“. . . el hijo mayor dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás . . .”
Lucas 15:29a

Según muchos de nosotros, este hijo era un buen cristiano, había servido al Padre durante muchos años y nunca le había desobedecido, en cualquier Iglesia este hijo hubiese sido el ejemplo a seguir:

“He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás . . .”

PERO este hijo NO conocía al Padre, no conocía el amor del Padre, no disfrutaba del Padre, ni de la Casa del Padre y además, tenía una mentalidad de siervo. A continuación le dice al Padre:

“ . . . y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.”
Lucas 15:29b

¿Sabes por qué el Padre no le había dado un cabrito? Porque todo lo que tenía el Padre era del hijo, este hijo pudo haber elegido el cabrito que quisiese e invitar a sus amigos a una barbacoa, pero equivocadamente pensaba que el Padre era su Amo, que era su Jefe y que al servirle, algún día se ganaría un cabrito ¡Qué triste!, creía que su misión en la vida era servir ¡Qué equivocado estaba! Escuchemos al Padre:

“Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.”
Lucas 15:31

¡El Padre siempre está con nosotros! ¡Nosotros somos sus hijos amados! El Padre nos ha dado todas las cosas. Querida hermana y querido hermano, la vida cristiana no trata de ser siervos, no trata de las obras que hagamos, la vida cristiana trata de conocer al Padre, conocer su amor, conocer lo que nosotros somos en Él y para Él. Hay muchos que hablan de la obediencia y de las obras, pero NO conocen al Padre, ni el amor del Padre, solamente son siervos en la Casa del Padre esperando que, algún día, puedan ganarse un cabrito para compartirlo con sus amigos.

“. . . convenía que aquel para quien son todas las cosas y por quien son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos.”
Hebreos 2:10

Dios quiere llevar MUCHOS HIJOS a la gloria, no muchos siervos, no hemos sido llamados a libertad para ser siervos, ni para ser esclavos, hemos sido llamados a libertad para ser libres, para ser amigas y amigos, para ser hijas e hijos de Dios, para disfrutar de nuestro Padre y de todo lo que somos y tenemos en Él gracias a Jesucristo.

“. . . María sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.”
Lucas 10:39 y 40

Marta estaba limpiando la casa, poniendo la mesa, preparando la comida, atendiendo a los invitados . . . Marta estaba preocupada con muchas cosas . . . PERO sólo una cosa es necesaria . . . ¿Cuántas cosas son necesarias? UNA y precisamente NO es el servicio, es estar con Jesús, descansando en su presencia, recibiendo su amor y su vida . . .

“Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero SÓLO UNA COSA ES NECESARIA . . .”
Lucas 10:41 y 42

Disfrutemos del Padre y de Su amor, disfrutemos de lo que somos y tenemos en Él, vivamos como hijas amadas, vivamos como hijos amados, dejemos de lavarnos los pies nosotros mismos y permitamos que Jesús lo haga porque él ha venido a servirnos . . .

“. . . Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies? . . . Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.”
Juan 13:6 y 8

“Porque el Hijo del Hombre NO vino para ser servido, sino PARA SERVIR, y PARA DAR su vida en rescate por muchos.”
Marcos 10:45