¿Desde qué monte estamos predicando?

Los que predican desde el Monte de Sinaí:

  • Arden con el fuego de su ira.
  • Anuncian tormentas y tempestades.
  • Enfatizan lo que se puede ver y tocar.
  • Hacen demandas imposibles de guardar.
  • Hacen que la gente se espante y tiemble.
  • Tiran piedras a los pecadores.
  • Engendran hijos para ser esclavos.

Los que predican desde el Monte de Sion:

  • Arden con el fuego del amor de Dios.
  • Anuncian las Buenas Noticias de Jesucristo.
  • Enfatizan la vida de la fe y la vida en el Espíritu.
  • Comparten el yugo de Cristo, un yugo fácil de llevar.
  • Hacen que la gente corra a Jesús y se enamoren de Él.
  • Quitan las piedras para allanar el camino a los pecadores.
  • Engendran hijos para ser libres.

“Desechó la tienda de José y no escogió la tribu de Efraín, sino que escogió la tribu de Judá, EL MONTE DE SION, al cual amó.”
Salmo 78:67 y 68

“Los que confían en el SEÑOR son como EL MONTE DE SION, que es inconmovible, que permanece para siempre.”
Salmo 125:1

“Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el MONTE DE SION”
Apocalipsis 14:1a