¿Quién eres tú, oh gran monte?

Más tarde o más temprano, todos nos enfrentamos con un monte, un monte de problemas, un monte de dificultad, un monte que obstaculiza nuestro camino, un monte que no nos permite caminar ni avanzar, ¿hay algo que podamos hacer para quitar ese monte de nuestra vida? ¿debemos orar más, ayunar más, reprender más, gritar más . . .? ¡NO! . . . Vamos a ver lo que Dios le dice a Zorobabel:

“No con ejército, ni con fuerza, sino CON MI ESPÍRITU, ha dicho el Señor de los ejércitos. ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a llanura . . .”
Zacarías 4:6 y 7a

No es con nuestra fuerza, ni es con nuestro poder, ni es con nuestro ejército, ni es con nuestro esfuerzo, ni es con nuestras oraciones, ni es con nuestro ayuno, es con EL ESPÍRITU DE DIOS.

Señor, hay un monte en mi camino y no puedo avanzar y yo sé que no puedo hacer nada humanamente hablando para apartarlo de mi vida, no tengo fuerza, ni poder para hacerlo, pero yo confío en ti y en el poder de tu Espíritu que obra de una forma maravillosa en mi vida y en mis circunstancias, gracias Señor que el monte que tengo delante de mí será reducido a llanura, ¿quién eres tú oh gran monte?

Ahora leamos todo el versículo . . .

“¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a llanura; él sacará la primera piedra con aclamaciones de: GRACIA, GRACIA a ella.”
Zacarías 4:7

La obra que Dios está haciendo en nuestras vidas es una obra de GRACIA, por eso, podemos proclamar a nuestra situación: GRACIA, GRACIA A ELLA . . . el Espíritu de Dios es un Espíritu de Gracia y cuando él obra lo hace por su asombrosa y maravillosa gracia.

Sigamos confiando en nuestro Dios y en la obra que con su Espíritu de Gracia está llevando a cabo en nuestras vidas . . .

¿QUIÉN ERES TÚ OH GRAN MONTE? DELANTE DE MÍ SERÁS REDUCIDO A LLANURA.