Dejemos de mirar a la Luna

No me refiero a la maravillosa luna que Dios nos ha dado para alumbrar la noche, me refiero a las lunas rojas, azules y negras que muchos afirman ser señales de la venida de Cristo. Es triste ver cómo algunos cristianos se alegran de las catástrofes y desgracias que están pasando alrededor del mundo, estos cristianos están representando a Dios de una forma negativa e incorrecta, alguien muere en una inundación y algunos afirman: “¡Gloria a Dios, Cristo viene!” . . . 32 niños mueren en una escuela por causa de un terremoto y algunos afirman: “¡Gloria a Dios, Cristo viene!” . . . Esto me parece horrible, me parece insólito que haya creyentes buscando muertos en las catástrofes para poder decir “Gloria a Dios, Cristo viene”. Gracias a Dios, ÉL no es así en su Palabra leemos que:

“Vivo yo, dice el Señor, que NO QUIERO LA MUERTE DEL IMPÍO, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva.”
Ezequiel 33:11

Me parece un pecado muy grande cuando un cristiano alaba a Dios por la muerte de niños, enfermos, ancianos (que son los primeros que mueren cuando hay una catástrofe), “OH, hermano, ¿has visto las noticias? Una inundación se ha llevado a mil personas, ¡Gloria a Dios, Cristo viene!” . . .

Hay cristianos que se emocionan más cuando ven una luna roja que cuando ven el sol de justicia que vino a traernos salvación; hay cristianos que se entusiasman más por lo que vendrá que por lo que Jesús hizo en la Cruz . . . Dejemos de mirar a la luna y empecemos a mirar a Cristo, la Luz del Mundo y Sol de Justicia, dejemos de buscar la segunda venida y comencemos a vivir la primera venida, es curioso ver cómo muchos creyentes están intentando entender la segunda venida de Cristo cuando todavía no han entendido su primera venida.

No predicamos el Evangelio de Moisés, ni el Evangelio de Elías, predicamos el Evangelio de Cristo, Dios hecho hombre y muriendo por nosotros para darnos salvación, para darnos vida, para darnos amor, gracia, perdón, justicia, libertad . . .

Pongamos nuestros ojos en el rostro de Cristo, el Sol de Justicia que ha iluminado nuestros corazones y nuestras vidas trayendo Salvación.

“El mismo Dios que dijo: "La luz brillará en la oscuridad", iluminó nuestro corazón para que conociéramos su gloria que brilla en el rostro de Jesucristo.”
II Corintios 4:6 – La Biblia Palabra de Dios para Todos