¿Quién os hechizó?

“¡Oh gálatas insensatos, ante cuyos ojos Jesucristo fue presentado como crucificado! ¿Quién os hechizó?”
Gálatas 3:1

Los Gálatas conocían que Jesús murió por sus pecados, que la muerte de Jesús nos trajo una nueva vida, sabían que en su sangre se había iniciado un Nuevo Pacto, por eso, Pablo les confronta diciendo que son unos “insensatos” y que alguien les ha hechizado.

“Sólo esto quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por haber oído con fe? ¿Tan insensatos sois?”
Gálatas 3:2 y 3a

En el versículo 1 y en el versículo 3, Pablo les llama “insensatos”, Pablo les está diciendo: “Si creéis que por medio de vuestra obediencia a la Ley, Dios os va a bendecir, sois unos insensatos”, repito, Pablo les está diciendo que si por las obras de la Ley de Moisés ellos creen que Dios les va a bendecir, son unos insensatos y han sido hechizados.

Tristemente, hoy en día, muchos han sido hechizados porque creen que por medio de la obediencia a la Ley, van a ganarse las bendiciones de Dios, cuando alguien te diga que si cumples un mandamiento de la Ley de Moisés, Dios te va a dar algo a cambio, está hechizándote. Pablo explica que el Espíritu Santo NO lo hemos recibido por las obras de la Ley que hayamos hecho, el Espíritu lo recibimos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo, Pablo, a continuación, nos pone otro ejemplo:

“el que os suministra el Espíritu y obra maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley o por el oír con fe?”
Gálatas 3:5

Lo que Dios hace en nuestras vidas, las cosas maravillosas que Él está haciendo en nosotros, ¿las hace porque hemos guardado un mandamiento de la Ley o las hace porque creemos en Jesucristo? ¿las hace por las obras de la Ley (obrando) o las hace por el oír con fe (creyendo)?

Por un tiempo yo viví hechizado, viví creyendo que tenía que ganarme las bendiciones de Dios a través de mi obediencia, sacrificios y buenas acciones, pero, un buen día, Dios me comenzó a hablar y me mostró la grandeza de Cristo, la verdad del Evangelio, la superioridad del Nuevo Pacto, la maravillosa vida de la fe en la gracia, su amor incondicional . . . y mi vida cambió . . . ¡Gloria a Dios!

Oremos por nuestros hermanos que han sido hechizados, oremos por todos nuestros hermanos que viven en la Casa del Padre como esclavos.