En la Torre del Rebaño

“Y tú, OH TORRE DEL REBAÑO, fortaleza de la hija de Sion, hasta ti vendrá el señorío primero, el reino de la hija de Jerusalén.”
Miqueas 4:8

A las afueras de Belén había un lugar llamado en hebreo MIGDAL ÉDER (La Torre del Rebaño). En este lugar NO se encontraban pastores normales y corrientes, en este lugar se pastoreaban, durante todo el año (invierno incluido), los corderos que serían usados para los sacrificios en el Templo. Por eso, el ángel del Señor se aparece a estos pastores instruidos en la Ley de Moisés y encargados de examinar y pastorear a los corderos para los sacrificios.

Jesús, como el cordero de Dios, fue primeramente anunciado y revelado en la Torre del Rebaño.

“Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.”
Lucas 2:8-15

No fue por casualidad, ni por coincidencia que el ángel del Señor se apareciese a estos pastores, conforme a la profecía, Jesús fue anunciado en la Torre del Rebaño y fue examinado por los pastores que se encargaban de los corderos para los sacrificios, posteriormente, como todos sabemos, Jesús murió a la misma hora que sacrificaban a los corderos en la Fiesta de la Pascua.

Otro detalle interesante es que la señal que les da el ángel “Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre”, es lo que estos pastores hacían con los corderos recién nacidos, los envolvían con retazos de tela (pañales) y los ponían en un pesebre especial para su protección (recordemos que los corderos para los sacrificios debían ser sin defecto). Cuando los pastores escuchan que la señal es un niño envuelto y en un pesebre, ellos inmediatamente pensarían en un pesebre concreto, en el pesebre ubicado en la Torre del Rebaño, por eso, NO vemos a los pastores preguntando que dónde estaba el niño, ellos sabían que estaba en el pesebre donde ponían los corderos recién nacidos.

Todo estaba planeado desde un principio y todo se cumplió a la perfección. ¡AleluYah!

“Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado EN EL PESEBRE. Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño. Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.”
Lucas 2:16-18

Fuente: LA VIDA Y LOS TIEMPOS DE JESÚS EL MESÍAS por Alfred Edersheim