El Agua de la Religión vs El Vino del Nuevo Pacto

“Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: NO TIENEN VINO.”
Juan 2:1 y 2

El vino alegra el corazón del hombre (Sal. 104:15) y es una señal de la bendición de Dios (Os. 2:8; Am. 9:14), lo que le dice a Jesús su madre es muy significativo, están de boda, pero NO tienen vino y ¡Cuántas personas están de boda, pero no tienen vino! ¡Cuántos están celebrando la vida sin alegría y sin la bendición de Dios! Gracias a Dios que Jesús había sido invitado a esa boda y cuando Jesús es invitado en la vida de una persona TODO CAMBIA.

“Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.”
Juan 2:6-8

Estas tinajas de agua se usaban para los ritos religiosos, para la purificación de los judíos, Jesús hace algo maravilloso, algo tremendo, transforma el agua de la religiosidad en un vino que alegra el corazón de los hombres, toda la vida esas tinajas habían sido usadas para algo religioso y ahora Jesús las usa para traer alegría y eso es lo que Jesús hace en nuestras vidas cuando le invitamos, quita el agua de los ritos y las ceremonias y la cambia por un vino exquisito, el vino de la salvación, el vino del gozo del Espíritu Santo . . . Gracias Jesús que tú sigues cambiando las aguas de nuestra religiosidad en un vino que alegra nuestro corazón, el vino del Nuevo Pacto.

“Me llevó a la cámara del vino, y su bandera sobre mí fue amor.”
Cantar de los cantares 2:4 – Biblia Nueva Reina Valera 1990