¿A quién examinaba el Sacerdote?

“Cualquier hombre de la casa de Israel o de los forasteros en Israel, que presente su ofrenda, ya sea de sus ofrendas votivas o de sus ofrendas voluntarias, las cuales presenta al SEÑOR como holocausto, para que os sea aceptada, ésta debe ser macho sin defecto del ganado, de los corderos o de las cabras. Lo que tenga defecto, no ofreceréis, porque no os será aceptado.”
Levítico 22:18-20

Cuando una persona quería ofrecer un sacrificio bajo el Antiguo Pacto, el sacrificio no podía tener ningún defecto, el sacerdote tenía que examinar muy bien el cordero, una vez que el cordero era examinado y éste era apto para el sacrificio, el cordero podía ser sacrificado, su sangre derramada y el pecado cubierto.

Cuando nosotros nos presentamos delante de Dios, DIOS NO NOS EXAMINA, recordemos que los sacerdotes NO examinaban a la personas que ofrecían el sacrificio, de igual forma, cuando nos presentamos delante de Dios, Dios mira a Jesús, Dios ve que Jesús fue nuestro cordero, sin mancha, sin defecto, sin contaminación . . . gracias a Jesús, somos aceptados, somos perdonados, somos justificados, somos santificados, somos bendecidos . . . Dios nos acepta porque acepta el sacrificio que Él mismo nos proveyó, el Cordero perfecto: JESUCRISTO.

“Y habló Isaac a su padre Abraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo Isaac: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y Abraham respondió: DIOS PROVEERÁ PARA SÍ EL CORDERO para el holocausto, hijo mío.”
Génesis 22:7 y 8

“Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí EL CORDERO DE DIOS.”
Juan 1:36