Dios ni te maltrata, ni te usa

Me sorprenden algunas afirmaciones que algunos creyentes hacen acerca de Dios:

“Oh, Señor, golpéame porque tus golpes son golpes de amor.”

“Oh Señor, gracias por estas enfermedades que tú has puesto en mí porque con ellas aprendo a obedecerte y a agradarte.”

Me sorprenden porque Dios NO es así, te imaginas que una mujer diera gracias a su marido por los golpes que le da porque son golpes de amor, todos diríamos que esa mujer es una pobre víctima y que su esposo es un maltratador y digno de la cárcel. Dios no es un maltratador, Dios NO da golpes, Dios es un Dios que ama, que perdona, que consuela, que sana, que libera, que restaura, un Dios que abraza. Jesús NUNCA dijo a un enfermo que la enfermedad venía del Padre, Jesús NUNCA puso enfermedades sobre la vida de una persona y Él NO cambia.

Algunos también afirman:

“Oh Dios úsame en este día.”

“Estoy tan contento de que ayer Dios me usó.”

Usamos a los objetos, pero NO a las personas, afirmar que Dios me usó, especialmente delante de una persona que NO le conoce, es dar a entender algo que NO es verdad, Dios NO nos considera objetos de su posesión para ser usados cuando a Él le plazca, Dios nos considera sus hijos, sus amigos y sus colaboradores.

Tú no eres un pañuelo de papel, no somos objetos para ser usados (ni por Dios, ni por nadie), tú eres su hija amada y su hijo amado, la vida no consiste en ser usado, la vida consiste en ser amado y poder dar del amor que Dios ha puesto en nuestros corazones, de esta forma, estaremos cumpliendo la Ley del Mesías, la Ley del Amor.

En una relación de AMOR nadie usa a nadie y nadie maltrata a nadie, por eso, Dios ni te maltrata, ni te usa.