Los muertos NO llevan cruces

Cuando nuestro hermano Pablo nos dice que “hemos sido crucificados con Cristo” ¿se refiere a nuestro cuerpo o a nuestro viejo hombre? Creo que está claro que NO se refiere a nuestro cuerpo, se refiere a nuestro “viejo hombre” (Ro. 6:6), Pablo también afirmó que “hemos muerto con Cristo” (Ro. 6:8 / II Co. 5:14 / Col. 2:20), PERO cuando Jesús dijo que debemos tomar nuestra cruz cada día, ¿A qué se refería? ¿Nos estaba hablando del viejo hombre o nos estaba hablando de una muerte física?

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.”
Lucas 9:23

Para interpretar este versículo debemos tener en cuenta su contexto, Jesús todavía no había sido crucificado, por tanto, el ÚNICO significado que tenía la cruz era el de la MUERTE, la crucifixión era un método de tortura y ejecución para los peores criminales, por tanto, los que estaban presentes, estarían pensando que Jesús les estaba diciendo que al seguirle a Él, debían estar dispuestos a ser considerados criminales y debían estar dispuestos a morir, algo muy importante es entender que uno mismo NO se puede crucificar, la crucifixión requiere que alguien la efectúe, por tanto, Jesús está diciendo a los que estaban presentes que deben estar dispuestos a morir por él (perder sus vidas) y precisamente, algunos que estaban allí, llegaron a ser mártires, incluso siendo crucificados (Jn. 21:18 y 19), por eso, en el siguiente versículo podemos leer:

“el que pierda su vida por causa de mí, ése la salvará.”
Lucas 9:24

Muchos creyentes afirman que llevan su cruz cuando tienen un problema serio: “Oh hermano, esta es la Cruz que me ha tocado llevar porque la vida cristiana es una vida de penas y sufrimientos”, otros creen que la cruz es una enfermedad, algunos trabajadores creen que la cruz es el jefe, algunas esposas creen que la cruz es su marido . . . pero, como hemos visto, la cruz a la que se refería Jesús NO era ninguna de estas cosas, era una cruz real, una cruz para morir. La vida cristiana NO es una vida de penas, dolor, sufrimiento, amarguras . . . la vida cristiana es una vida con Cristo y Él es nuestra canción, Él es nuestra victoria, Él es nuestra alegría, Él es nuestro consuelo, Él es nuestra libertad, Él es nuestra Salvación . . . yo no veo en los Evangelios a Jesús dando enfermedades a la gente, yo le veo sanando a los enfermos, le veo dando de comer a los hambrientos, le veo resucitando a los muertos, le veo dando libertad a los cautivos, le veo dando gracia y misericordia a los pecadores, le veo proclamando las BUENAS NOTICIAS DE SALVACIÓN (Jn. 3:16).

Es importante entender todo esto porque, como hemos visto, Pablo nos dice que hemos sido crucificados y que hemos muerto con Cristo, por tanto, ya NO hay que llevar ninguna cruz, todos los que nos dicen que debemos negarnos a nosotros mismos y tomar nuestra cruz cada día, están sacando las palabras de Jesús fuera de contexto y están negando lo que Pablo nos enseña en sus escritos: QUE YA HEMOS MUERTO PORQUE FUIMOS CRUCIFICADOS CON CRISTO . . . pero no solamente morimos con Cristo, también RESUCITAMOS CON ÉL y ahora estamos sentados en los lugares celestiales REINANDO con Cristo Jesús nuestro Señor.

“nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús”
Efesios 2:5 y 6

“mucho más reinarán en vida por medio de uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.”
Romanos 5:17b