Olvidando ciertamente lo que queda atrás

“olvidando ciertamente lo que queda atrás”
Filipenses 3:13b

¿Qué es lo que quedaba atrás en la vida de Pablo? ¿Qué tenía que olvidar? ¿Una vida de pecado y de maldad? ¡NO! Lo que quedaba atrás era una vida basada en la Ley de Moisés, una vida de obediencia, de arrepentimiento y de sacrificios. Pablo nos muestra que lo que él ha experimentado en Cristo y está viviendo bajo el Nuevo Pacto de la Gracia, no tiene nada que ver con lo que él experimentó y vivió bajo el Antiguo Pacto de la Ley; bajo la Ley, él experimentó la condenación y la muerte, pero ahora en Cristo, ha experimentado el perdón, la salvación y la vida.

La vida nueva que tenemos en Cristo es una vida de fe y de confianza, NO es una vida de obediencia y de arrepentimiento; ahora NO somos guiados por unos mandamientos obsoletos, somos guiados por el Espíritu Santo que mora en nuestros corazones y que transforma nuestras vidas.

Jesús nos advierte que si miramos atrás, NO somos aptos para el Reino de Dios:

“Nadie, que después de poner la mano en el arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.”
Lucas 9:62

Los que miran hacia atrás, son los que miran a la Ley, los que miran a lo antiguo, son los que quieren poner su confianza en la carne y agradar a Dios en la carne a través de sus obras.

“¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?”
Gálatas 3:3

El escritor de la carta a los hebreos nos dice que el justo vive por la fe en Jesús y que si retrocede (volviendo a la Ley de Moisés), no agradará a Dios, ¿Por qué dice esto? Porque nuestra fe en Jesucristo y en lo que él ha hecho por nosotros, agrada a Dios. Recordemos que la carta a los hebreos fue escrita a un grupo de creyentes judíos que estaban pensando volver al Judaísmo, que estaban pensando volver a su antigua forma de vivir en la Ley, el escritor de la carta les advierte diciendo que si vuelven a su antiguo estilo de vida, ya NO hay otro sacrificio válido para el perdón de sus pecados, estarán considerando que la sangre del Nuevo Pacto es inmunda, estarán pisoteando a Jesús y estarán haciendo afrenta al Espíritu de Gracia (Heb. 10:26-29).

“Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. PERO nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.”
Hebreos 10:38 y 39

Me encanta la segunda parte del versículo que he citado porque el escritor afirma que NOSOTROS NO SOMOS DE LOS QUE RETROCEDEN . . . ¡ALELUYAH! . . . nosotros tenemos fe, confiamos en Cristo, vivimos en la realidad del Nuevo Pacto con la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas, con el amor de Dios derramado en nuestros corazones y con Cristo EN NOSOTROS, LA ESPERANZA DE GLORIA.

“olvidando ciertamente lo que queda atrás”
Filipenses 3:13b

“puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”
Hebreos 12:2