Maestros conforme a sus propios deseos

“Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos.”
II Timoteo 4:3 y 4

Nuestro hermano Pablo nos dice que algunos NO soportarán la sana doctrina y apartarán sus oídos de la verdad volviéndose a los mitos. Estas personas se buscarán maestros para que les digan lo que quieren oír y ¿qué es lo que quieren oír? Si no soportan la sana doctrina, lo que buscan es una doctrina manipulada y contaminada; si se apartan de la verdad, sus oídos están escuchando una mentira.

Si entendemos lo que Pablo enseña, podremos saber los mitos (mentiras) que estas personas están siguiendo, veamos:

Pablo enseña que hemos sido aceptos en el Amado, los que apartan sus oídos de la verdad volviéndose a los mitos prefieren oír a sus maestros que enseñan que Dios te acepta si tus buenas acciones superan tus pecados.

Pablo enseña que hemos sido justificados y santificados por la fe, los que apartan sus oídos de la verdad volviéndose a los mitos, prefieren oír a sus maestros que enseñan que por medio de la Ley y nuestra obediencia a la Ley seremos declarados justos y santos.

Pablo enseña que hemos sido lavados, los que apartan sus oídos de la verdad volviéndose a los mitos, prefieren oír a sus maestros que enseñan que todavía estamos manchados por el pecado y necesitamos limpiarnos y lavarnos diariamente.

Pablo enseña que hemos muerto a la Ley de Moisés, los que apartan sus oídos de la verdad volviéndose a los mitos, prefieren oír a sus maestros que enseñan que la Ley de Moisés está vigente para los creyentes.

Pablo enseña que el Espíritu Santo está en nosotros y que hemos recibido la unción del Santo, los que apartan sus oídos de la verdad volviéndose a los mitos, prefieren oír a sus maestros que enseñan que el Espíritu Santo se aparta de nosotros en algunas ocasiones y tenemos que pedir que vuelva a nuestras vidas, el Espíritu Santo sale cuando hacemos algo mal y entra cuando prometemos que seremos buenos.

Las personas que escuchan las enseñanzas de estos maestros conforme a sus propios deseos, se alegran porque son motivadas a creer estos mitos, son motivadas a seguir buscando a Dios porque parece ser que Dios se ha perdido y hay que buscarlo; estas personas son motivadas a seguir cantando: “Espíritu Santo ven” porque ¿quién sabe si ha salido de nuestro corazón y ya no lo tenemos?; estas personas son motivadas a orar y ayunar porque ¿quién sabe si podrán echar el próximo demonio que se encuentren?; SIN EMBARGO, la vida en Cristo NO tiene nada que ver con todos estos mitos, con todas estas doctrinas contaminadas por la Tradición y la Religión, para Pablo el vivir es Cristo, Pablo nos enseña que estamos crucificados con Cristo y que hemos muerto a la Ley y somos libres de ella, Cristo nos ha dado vida y una vida en abundancia, Cristo nos ha traído libertad para que podamos ser verdaderamente libres. El problema NO es el pecado porque Cristo fue el cordero que quitó el pecado del mundo, el pecado ha sido quitado; el problema NO es el diablo porque el diablo fue derrotado por Cristo; el problema es la levadura de los fariseos y los saduceos (Mt. 16:12), las doctrinas contaminadas por la religiosidad y por la tradición, las doctrinas que nos roban la verdad y nos hacen creer en fabulas y en mitos que nos paralizan y nos ponen en una prisión.

“Estad atentos y guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos . . . Entonces entendieron que no les había dicho que se guardaran de la levadura de los panes, sino de la enseñanza de los fariseos y saduceos.”
Mateo 16:6 y 12