¡En Cristo está la Bendición!

Algunos afirman que en la obediencia está la bendición, sin embargo, en el Nuevo Pacto, la bendición está en CRISTO JESÚS, gracias a lo que Él hizo por nosotros, ahora podemos disfrutar de la bendición de Dios.

“De modo que LOS DE LA FE SON BENDECIDOS con el creyente Abraham.”
Gálatas 3:9

Los de la FE son bendecidos, los que creemos hemos recibido las promesas de Dios y podemos disfrutar de ellas.

“para que EN CRISTO JESÚS la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que POR LA FE recibiésemos la promesa del Espíritu.”
Gálatas 3:14

En Cristo Jesús la bendición ha alcanzado a los gentiles y por medio de la fe hemos recibido el Espíritu cuando nacimos de nuevo.

“¡Oh gálatas insensatos! . . . ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? . . . Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?”
Gálatas 3:1a, 2, 3 y 5

Pablo llama a los Gálatas “insensatos” porque habían comenzado bien, habían comenzado creyendo, pero ahora estaban queriendo ganarse la bendición de Dios por las obras que la Ley de Moisés exige, por eso, Pablo les tiene que recordar algo haciéndole la pregunta:

“¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?”

Pablo también les recuerda que los que viven según la Ley de Moisés están bajo maldición:

“Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición”
Gálatas 3:10

Los que vivimos por fe, los que hemos puesto nuestra confianza en Jesucristo y en lo que Él ha hecho por nosotros, vivimos disfrutando de las bendiciones de Dios, pero los que viven según la Ley, los que dependen de la Ley, viven bajo maldición. Pablo dice que los que viven queriendo guardar la Ley de Moisés, viven por la carne y quieren agradar a Dios en la carne (obrando).

“Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis,”
Gálatas 6:12

Los que viven en la carne son los que dependen de las obras de la Ley, son los que quieren agradar a Dios por su obediencia a la Ley, pero Pablo es muy claro, en Cristo Jesús la circuncisión NO VALE NADA; en Cristo Jesús NO comer cerdo NO VALE NADA ; en Cristo Jesús no trabajar en Shabat NO VALE NADA; en Cristo Jesús dejarte la barba NO VALE NADA; en Cristo Jesús dar el diezmo NO VALE NADA; en Cristo Jesús no tocar a tu esposa cuando está con el periodo NO VALE NADA . . . Pablo nos dice que lo que importa es la FE QUE OBRA POR EL AMOR:

“porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.”
Gálatas 5:6

La fe es lo que marca la diferencia en nuestras vidas, por la fe los antiguos alcanzaron buen testimonio:

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos.”
Hebreos 11:1 y 2

Si queremos alcanzar un buen testimonio, creamos en lo que Dios nos ha hablado por medio de Jesucristo (Heb. 1:2), creamos en el Nuevo Pacto, creamos en las Buenas Noticias del Evangelio, la vida que agrada a Dios es una vida de FE.

“sin FE es imposible agradar a Dios”
Hebreos 11:6

Dios nos ha dado todo lo que necesitamos en Cristo Jesús, vivamos en gratitud, vivamos creyendo, vivamos en el Espíritu disfrutando de las mejores promesas que tenemos en el Nuevo Pacto (Heb. 8:6):

“porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.”
II Corintios 1:20

¿Cuántas promesas? ¡TODAS! Todas las promesas en Cristo Jesús son “” y nosotros decimos “AMÉN”. Las promesas NO son: SÍ, PERO . . . las promesas son: SÍ Y AMÉN.

“Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas”
II Pedro 1:3 y 4

Todo lo que tenemos es porque lo hemos recibido por gracia, sin merecerlo y sin ganarlo, todo es por nuestro Señor Jesucristo:

“¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?”
I Corintios 4:7

No nos podemos jactar, ni gloriar en nada que nosotros hayamos hecho o podamos hacer porque todo lo hemos recibido por medio de la FE (creyendo).

“¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.”
Romanos 3:27

La bendición NO está en la obediencia, la bendición está en Cristo Jesús, gracias a Él somos los que somos y tenemos lo que tenemos.

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales EN CRISTO”
Efesios 1:3